El gobierno de Estados Unidos inició este lunes el despliegue de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en aeropuertos, una medida impulsada por el presidente Donald Trump para enfrentar la crisis operativa que atraviesa la Administración de Seguridad del Transporte (TSA).
La decisión busca aliviar la carga de trabajo del personal aeroportuario, que enfrenta problemas derivados de la falta de financiamiento y retrasos en el pago de salarios desde febrero.
ICE apoyará funciones operativas en aeropuertos
El encargado de política fronteriza de la Casa Blanca, Tom Homan, confirmó que los agentes del ICE asumirán tareas operativas que no requieren especialización técnica.
Entre las funciones asignadas destacan:
- Vigilancia de salidas en terminales aéreas
- Apoyo en revisión de identificaciones
- Actividades logísticas dentro de los aeropuertos
El objetivo es permitir que los agentes de la TSA se concentren en labores clave como los controles de seguridad y escaneo de pasajeros.
Homan subrayó que la medida pretende agilizar el flujo de viajeros sin comprometer los protocolos de seguridad.
Crisis presupuestaria afecta operaciones de la TSA
El despliegue ocurre en medio de un cierre parcial del gobierno derivado de la negativa del Senado a aprobar recursos para el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
Esta situación ha provocado:
- Falta de pago a empleados de la TSA
- Ausencias laborales y renuncias
- Largas filas en aeropuertos clave
Entre los aeropuertos más afectados se encuentran:
- Atlanta
- JFK de Nueva York
- Nueva Orleans
La crisis ha impactado directamente la experiencia de los pasajeros y la operación diaria de las terminales aéreas.
Trump impulsa uso de ICE ante falta de financiamiento
El presidente Donald Trump había anticipado esta medida en días recientes, advirtiendo que recurriría al ICE si el Congreso no aprobaba el presupuesto necesario.
A través de su red social Truth Social, el mandatario expresó su respaldo a la estrategia y pidió a la agencia prepararse para su implementación inmediata.
La administración federal sostiene que esta acción permitirá mantener la operatividad del sistema aeroportuario en medio del bloqueo legislativo.

Crecen críticas por uso de agentes migratorios
La decisión ha generado preocupación entre legisladores, sindicatos y autoridades, quienes cuestionan el papel de agentes migratorios en funciones aeroportuarias.
Entre las principales críticas destacan:
- Falta de capacitación específica en seguridad aeroportuaria
- Riesgo de tensiones con pasajeros
- Posible impacto en el ambiente laboral
La senadora Lisa Murkowski calificó la medida como una “mala idea”, al advertir que podría agravar los problemas existentes en los aeropuertos.
Por su parte, líderes sindicales señalaron que los agentes del ICE no cuentan con la formación adecuada para asumir estas responsabilidades.

Tensiones políticas frenan financiamiento
El bloqueo presupuestario tiene origen en desacuerdos políticos en el Senado, particularmente tras operativos migratorios realizados en enero en Mineápolis, donde murieron dos personas.
Este contexto ha complicado la aprobación de recursos para el DHS, prolongando la crisis en el sector de seguridad nacional.
En paralelo, el Senado avanza en la nominación de Markwayne Mullin para encabezar el departamento, en medio de una votación dividida.
Medida temporal en medio de incertidumbre
El despliegue de agentes del ICE se presenta como una solución inmediata ante la falta de personal en la TSA; sin embargo, persiste la incertidumbre sobre su efectividad y duración.
Mientras continúan las negociaciones en el Congreso, los aeropuertos de Estados Unidos operan bajo presión, con una estrategia que busca evitar mayores afectaciones a los viajeros.
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