El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este 16 de marzo de 2026 que sería “un gran honor” para él “tomar Cuba” y que podría “hacer lo que quiera” con la isla, en declaraciones ante la prensa desde el Despacho Oval de la Casa Blanca.
Trump no precisó si se refería a una acción militar, una intervención política o una forma de “liberación”, pero dejó claro que considera que Cuba está “muy debilitada” y que, en consecuencia, la administración estadounidense tendría amplias facultades sobre su futuro.
Estas palabras suponen la expresión más directa y provocadora de Trump respecto al futuro de la isla caribeña en su actual mandato.

Crisis energética y apagones en Cuba
Cuba atraviesa una profunda crisis energética derivada de un bloqueo petrolero que ha reducido drásticamente la importación de combustible al país. Algunos medios internacionales señalan que la falta de petróleo y la falta de mantenimiento de la red eléctrica han provocado apagones nacionales y dificultades continuas para los servicios públicos.
Al mismo tiempo que Trump hacía estas declaraciones, el gobierno cubano confirmó que mantiene contactos con Estados Unidos para abordar diferencias bilaterales a través del diálogo.
En el contexto de las conversaciones, algunos reportes internacionales indican que funcionarios estadounidenses han sugerido la posible renuncia del presidente cubano Miguel Díaz‑Canel como parte de un acercamiento negociado.

Polémica internacional
Las declaraciones de Trump han generado fuertes reacciones en la comunidad internacional y en América Latina por percibirse como un retroceso de décadas de política exterior estadounidense hacia Cuba. Analistas han señalado que sugerencias de intervención o control externo de una nación soberana podrían violar normas del derecho internacional y provocar tensiones regionales.
Organismos diplomáticos y gobiernos de la región han advertido que cualquier intento de “tomar” o intervenir en un país soberano podría desencadenar consecuencias políticas, económicas y de seguridad para el hemisferio occidental.
¿Qué implicaciones podría tener?
Desestabilización regional: Expertos advierten que un aumento de presión o una política intervencionista podría incrementar la inestabilidad en el Caribe y América Latina.
Derecho internacional: La soberanía de los Estados es un principio clave en relaciones internacionales. Acciones unilaterales de control o intervención han sido condenadas históricamente por organismos multilaterales.
Impacto socioeconómico en Cuba: La crisis energética y la escasez de combustibles han debilitado la economía cubana y aumentado la presión sobre su sistema social y servicios básicos.
La relación entre Estados Unidos y Cuba ha sido tensa durante décadas, marcada por el embargo económico estadounidense, sanciones, y periodos de acercamiento y ruptura. En los años recientes, medidas adicionales impuestas por Estados Unidos han profundizado las restricciones sobre viajes, remesas e intercambios comerciales con la isla.
*BC














