El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó este jueves que la isla “está dispuesta a un diálogo con Estados Unidos” sobre “cualquier tema” con el objetivo de construir “una relación entre vecinos civilizada” y de “beneficio mutuo”. La declaración se dio en una inusual comparecencia televisada en medio de crecientes tensiones entre La Habana y la administración de Donald Trump.
Díaz-Canel subrayó que cualquier acercamiento debe realizarse “sin presiones y sin precondiciones”, con respeto a la soberanía cubana y sin que se aborden asuntos que la isla interprete como injerencia en sus asuntos internos.
Crisis energética: plan por “desabastecimiento agudo de combustible”
El presidente cubano advirtió que su gobierno está preparando un plan para enfrentar un “desabastecimiento agudo de combustible” ante las presiones de Estados Unidos. La medida busca responder a la falta de crudo y a las restricciones que han afectado el suministro de energía en la isla.
Cuba depende en gran medida de la importación de energía; importa cerca de dos tercios de sus necesidades energéticas, lo que ha generado escasez de combustible y largas filas en las estaciones de servicio.

Escasez de combustible y apagones afectan a millones
La crisis energética ha provocado interruptores importantes en el sistema eléctrico nacional cubano, lo que llevó a que, en las últimas horas, al menos 3.4 millones de personas quedaran sin electricidad debido a un colapso parcial en la red eléctrica que afectó a provincias como Holguín, Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo. La caída se habría debido a un fallo en una línea de alta tensión en Holguín; se trata de la segunda ocasión que se registra un evento similar.
El desabastecimiento de combustible y la escasez de energía han llevado a un aumento de los apagones y a dificultades para el transporte, la producción nacional y los servicios básicos.

Tensiones diplomáticas con EE.UU.
La tensión entre Cuba y Estados Unidos se intensificó tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte de las autoridades estadounidenses el 3 de enero, lo que desencadenó sanciones adicionales y el cese del suministro de petróleo venezolano a la isla.
Además, la administración Trump declaró a La Habana como una “amenaza extraordinaria” para la seguridad nacional y anunció aranceles a países que suministren petróleo a Cuba, lo que ha profundizado la crisis energética y diplomática.

Contexto de la política exterior cubana
Esta oferta de diálogo marca un giro significativo en la retórica oficial cubana, aunque desde La Habana se insiste en negociar sin ceder en cuestiones clave de soberanía y sistema político. Expertos señalan que el acercamiento tiene lugar en un momento de máxima presión externa, en el que se busca evitar el colapso económico y garantizar suministros básicos para la población.
Cuba también ha buscado mantener relaciones con aliados como Rusia y México para intentar mitigar los efectos de las sanciones energéticas y garantizar el abastecimiento de recursos esenciales.

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