En un nuevo episodio de confrontación diplomática, Estados Unidos incautó un buque petrolero frente a la costa de Venezuela, hecho anunciado por el presidente Donald Trump, quien aseguró que se trata del “barco más grande jamás incautado”. El operativo incrementa la presión sobre el gobierno de Nicolás Maduro y abre un nuevo capítulo en la disputa energética y militar en el Caribe.
El mandatario estadounidense reveló que el barco fue incautado por una “muy buena razón”, sin ofrecer detalles. Tras el anuncio, los precios del West Texas Intermediate (WTI) cerraron en 58.46 dólares por barril, un aumento de 21 centavos.
El decomiso, ejecutado por la Guardia Costera de Estados Unidos con apoyo de la Marina, marcó un movimiento inusual al utilizar fuerzas militares para intervenir un buque civil en aguas internacionales.

Operativo militar: helicópteros, abordaje y despliegue armado
Autoridades confirmaron que miembros de la Guardia Costera fueron trasladados en helicóptero desde el portaviones USS Gerald Ford, descendiendo directamente sobre el petrolero Skipper. Videos difundidos por la secretaria de Justicia, Pam Bondi, muestran a los agentes con armas desenfundadas tomando control de la embarcación.
El barco transportaba cerca de 2 millones de barriles de crudo pesado, parte de ellos pertenecientes a una empresa estatal cubana. De acuerdo con documentos de Pdvsa, el buque habría salido de Venezuela el 2 de diciembre rumbo a Cuba.
Sanciones, bandera falsa y “petroleros fantasmas”
Washington afirmó que el Skipper formaba parte de una red de comercio ilícito de crudo que presuntamente apoya a organizaciones terroristas extranjeras. Además, Guyana denunció que el barco navegaba con su bandera falsificada, por lo que tomará acciones legales.
Fuentes citadas por Bloomberg señalaron que la acción se inscribe en una campaña para impedir que el petróleo sancionado de Venezuela financie a redes irregulares mediante intermediarios, empresas fachada y “petroleros fantasmas”, naves que alteran sus sistemas de rastreo para evitar detección.

Esfuerzo militar más amplio en el Caribe
La administración Trump mantiene la mayor presencia militar en la región en décadas, con operaciones que han dejado al menos 87 muertos desde septiembre. Estas acciones han sido cuestionadas en el Congreso estadounidense por su falta de pruebas sobre presunto narcoterrorismo.
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Turk, pidió horas antes de conocerse la incautación una desescalada entre ambos países.

Venezuela acusa a EEUU de “piratería internacional”
El gobierno de Venezuela reaccionó de inmediato a la incautación del petrolero en aguas del Caribe. A través de un comunicado, la Cancillería calificó la acción de Estados Unidos como un “robo descarado” y un acto de “piratería internacional”, acusando a Donald Trump de haber “confesado el asalto” al buque durante sus declaraciones en Washington.
El texto oficial retomó las denuncias históricas del presidente Nicolás Maduro, señalando que Trump reconoció durante su campaña de 2024 que su objetivo sería quedarse con el petróleo venezolano sin ninguna compensación. Según el comunicado, la presión de Washington nunca ha tenido que ver con migración, democracia o derechos humanos, sino con un plan de despojo energético.
La cancillería advirtió que Venezuela presentará denuncias ante todas las instancias internacionales disponibles para exhibir lo que considera un “crimen internacional”. Además, insistió en que el país defenderá su soberanía, sus recursos naturales y su dignidad nacional frente a la ofensiva estadounidense.
Maduro exige fin del “intervencionismo”
Horas después del anuncio de Trump, Maduro exigió ante miles de simpatizantes el fin del “intervencionismo ilegal y brutal” de Estados Unidos en América Latina. Llamó a la lealtad interna para enfrentar las “amenazas” externas y rechazó las políticas de cambio de régimen, así como los intentos de desestabilización promovidos, según él, desde Washington.
En un tono más confrontativo, el ministro del Interior Diosdado Cabello aseguró que este tipo de acciones han provocado conflictos en distintas regiones del mundo. Comparó a los funcionarios estadounidenses con “delincuentes de alta mar”, y afirmó que incluso personajes ficticios como Jack Sparrow serían “héroes” frente a la conducta de Washington.

Con información de La Jornada
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