La cifra de víctimas mortales por el incendio que devastó un complejo de rascacielos residenciales esta semana en el distrito de Tai Po ascendió a 146, según informó la policía este domingo, una cifra que, según la Universidad de Lovaina, lo convierte en el incendio en un edificio habitacional más mortífero del mundo desde 1980.
"A las 16H00 (08H00 GMT), el último recuento asciende a 146 víctimas mortales. No podemos descartar que haya más fallecidos”, señaló el portavoz policial Tsang Shuk-yin, mientras las autoridades continúan inspeccionando las ocho torres del complejo Wang Fuk Court.
El incendio, que comenzó el miércoles por la tarde por causas aún desconocidas, se propagó con una velocidad catastrófica. Las primeras hipótesis apuntan a las redes de protección y los andamios de bambú usados en la renovación como el principal combustible que avivó las llamas a través de las torres, de 31 pisos cada una.
Las labores de rescate han revelado graves irregularidades. Los bomberos confirmaron lo advertido por varios sobrevivientes: las alarmas contra incendios no estaban funcionando. Los equipos de emergencia encontraron cuerpos de víctimas atrapadas en apartamentos, pasillos, escaleras e incluso en las azoteas, con 54 cuerpos aún sin identificar.
La tragedia ha derivado en un escándalo de corrupción:
Detenciones: Once personas han sido arrestadas en total, incluyendo responsables de la oficina de estudios, jefes de obra, subcontratistas y un intermediario. Los cargos están relacionados con presunta corrupción vinculada al mercado de renovación del complejo.
Heridos: Catorce personas permanecen en estado crítico.
Mientras las autoridades investigan la causa y las irregularidades, Hong Kong vive su segundo día de duelo. Cientos de personas, incluyendo miembros de las numerosas comunidades filipinas e indonesias de la ciudad (que han reportado al menos ocho connacionales fallecidos), han formado largas filas de más de un kilómetro para ofrecer homenajes florales y oraciones al pie de los rascacielos.














