Durante la noche, Rusia atacó la red eléctrica de Ucrania, en lo que se considera una campaña para paralizar la infraestructura energética antes del invierno. Los ataques afectaron varias regiones, incluyendo Kiev, Donetsk, Odesa y Chernihiv, y dejaron dos empleados de la empresa DTEK heridos, según el gobernador regional de Kiev, Mykola Kalashnyk.
El presidente Volodymyr Zelenskyy denunció los ataques como un acto de terror aéreo, reportando que en la última semana Rusia lanzó más de 3.100 drones, 92 misiles y alrededor de 1.360 bombas planeadoras.
“Rusia continúa intensificando los ataques a nuestra infraestructura energética”, escribió Zelenskyy en su cuenta de X.

Zelenskyy y Trump discuten apoyo militar y sanciones
Zelenskyy informó que sostuvo una conversación productiva con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre el fortalecimiento de la defensa aérea, la resiliencia energética y capacidades de largo alcance de Ucrania. Entre los temas se discutió la posible provisión de misiles de crucero Tomahawk y misiles balísticos tácticos ATACMS.
El presidente ucraniano enfatizó la necesidad de sanciones más estrictas contra los compradores de petróleo ruso, calificándolos de financistas de la guerra.
En declaraciones a Fox News, Zelenskyy indicó que la decisión sobre los Tomahawks aún está en negociación:
“Estamos trabajando en ello… veremos cómo se desarrollan las decisiones”.

Reacción de Rusia y aliados
El Kremlin expresó “extrema preocupación” por la posible entrega de misiles de largo alcance a Ucrania. El portavoz Dmitry Peskov calificó la situación como un momento muy dramático, con tensiones crecientes desde todos los lados.
Por su parte, el presidente bielorruso Alexander Lukashenko también se mostró escéptico sobre el suministro de Tomahawks, señalando que Estados Unidos podría cambiar de táctica antes de una decisión definitiva.

Impacto de los ataques y defensa ucraniana
El sector energético de Ucrania ha sido un objetivo estratégico desde el inicio del conflicto, y los recientes ataques preceden la temporada invernal, que va de finales de octubre a marzo, con enero y febrero como los meses más fríos.
Según la fuerza aérea ucraniana, sus defensas aéreas interceptaron 103 de los 118 drones rusos lanzados durante la noche, mientras que Rusia reportó derribar 32 drones ucranianos sobre su territorio.
Los ataques recientes, descritos por la primera ministra Yuliia Svyrydenko como “uno de los ataques concentrados más grandes” contra la infraestructura energética, también provocaron apagones y daños en edificios residenciales, dejando al menos 20 personas heridas en Kiev.
Con información de AP News
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