La Policía Militar del Amazonas de Brasil, a través del Batallón Ambiental, rescató a un jaguar herido que nadó durante más de ocho horas en el río Negro, una de las zonas más extensas y caudalosas de la región. El ejemplar presentaba múltiples heridas de bala y signos de agotamiento extremo.
El operativo fue apoyado por la Secretaría de Protección Animal (Sepet) y un especialista en fauna felina, quienes lograron asegurar al animal y trasladarlo a tierra firme, según se aprecia en un video difundido por medios locales.
El felino fue hallado con más de 30 impactos de bala
De acuerdo con la veterinaria y representante estatal Joana Darc, el jaguar macho pesaba 54 kilogramos y medía 1.78 metros de largo. Tras una revisión médica inicial, los especialistas encontraron más de 30 balazos en su cuerpo, además de dientes rotos, pérdida de sangre y un daño grave en uno de sus ojos.
“Encontramos más de 30 balazos en su cuerpo, dientes rotos, mucha sangre, heridas y está muy débil. Ojalá sobreviva y podamos devolverlo a su hábitat natural”, escribió Darc en redes sociales.
Pese a su estado crítico, el equipo veterinario informó que el felino ha mostrado signos de mejoría. El edema ocular y la hinchazón comenzaron a remitir gracias a la atención constante de un grupo multidisciplinario de biólogos y veterinarios especializados en fauna silvestre.

El rescate del jaguar, símbolo de lucha contra el maltrato animal
El caso del jaguar herido ha generado conmoción en Brasil y reavivado el debate sobre la caza ilegal y el maltrato animal en la Amazonía. De acuerdo con la Secretaría de Protección Animal, el felino será monitoreado constantemente y, en caso de recuperación total, se buscará su reintegración al hábitat natural bajo supervisión de expertos.
Las autoridades del Amazonas recordaron que este tipo de delitos son sancionados por la Ley de Crímenes Ambientales de Brasil, que prohíbe la caza, persecución o captura de especies amenazadas.
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