Diplomáticos europeos advirtieron al Kremlin que la OTAN está preparada para responder con toda su fuerza a futuras violaciones de su espacio aéreo, incluso derribando aviones rusos. La advertencia se dio durante una reunión en Moscú entre enviados británicos, franceses y alemanes, tras la incursión de tres cazas MiG-31 sobre Estonia la semana pasada.
De acuerdo con funcionarios que participaron en las conversaciones a puerta cerrada, la incursión aérea no fue un accidente, sino una táctica deliberada ordenada desde mandos rusos.

La postura de Moscú
El Kremlin negó cualquier violación a espacio aéreo estonio y sostuvo que sus vuelos militares se guían bajo normas internacionales. El portavoz Dmitri Peskov afirmó que Rusia no busca poner a prueba a la OTAN.
Moscú también argumentó que los drones que ingresaron a Polonia fueron producto de un error, aunque diplomáticos europeos sospechan que forman parte de una estrategia de presión.
El aumento de violaciones aéreas en Europa
Los países del flanco oriental de la OTAN enfrentan este mes una serie de violaciones sin precedentes, justo cuando Vladímir Putin intensifica sus ataques contra infraestructura civil en Ucrania y mientras el respaldo de Estados Unidos a Kiev atraviesa incertidumbre.
En paralelo, Donald Trump pidió a Ucrania recuperar todo su territorio con el respaldo de la Unión Europea, dejando a Washington el papel de proveedor de armas.

Reacciones dentro de la OTAN
La advertencia generó posturas encontradas en Europa:
Friedrich Merz, canciller alemán, respaldó “todas las medidas necesarias” para frenar incursiones.
Emmanuel Macron evitó precisar cómo respondería Francia a nuevas provocaciones.
Gitanas Nauseda, presidente de Lituania, señaló que Rusia “está poniendo a prueba nuestra preparación y compromiso”.
Giorgia Meloni, primera ministra italiana, pidió cautela para no caer en la provocación del Kremlin.
Dick Schoof, primer ministro neerlandés, afirmó que apoyaría derribar un avión ruso si invade espacio aéreo de la OTAN.
Por su parte, el embajador ruso en Francia, Alexéi Meshkov, advirtió: “Si la OTAN derriba un avión ruso con el pretexto de una supuesta violación de su espacio aéreo, eso será la guerra”.

Artículo 4 de la OTAN y riesgos de escalada
El Artículo 4 del Tratado del Atlántico Norte, que activa consultas por amenazas percibidas, ha sido invocado nueve veces desde 1949, dos de ellas este mismo mes. Dinamarca analiza activarlo tras presuntos ataques con drones que interrumpieron su tráfico aéreo.
Expertos en seguridad consideran que el verdadero riesgo radica en la “trampa de escalada”: responder militarmente podría provocar una guerra abierta, aunque no hacerlo también deja expuesta la credibilidad de la alianza.
Una tensión que crece en Europa del Este
Funcionarios europeos creen que la estrategia de Moscú busca dividir a los aliados y sembrar temor mediante operaciones híbridas difíciles de atribuir directamente. En ese escenario, la OTAN enfrenta el dilema de mostrar firmeza sin caer en un conflicto mayor.
El pulso entre Moscú y Bruselas refleja que la guerra en Ucrania, ya en su cuarto año, se extiende más allá del frente, proyectando sus consecuencias en todo el continente.
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