Mientras la pobreza laboral disminuyó en México, Sinaloa avanzó en dirección contraria y se convirtió en el estado donde más creció este indicador durante el último año.
Entre abril y junio de 2026, 28.3 por ciento de la población de Sinaloa vivía en pobreza laboral, frente a 24.6 por ciento registrado en el mismo trimestre de 2025. El deterioro fue de 3.7 puntos porcentuales, el mayor entre las 32 entidades del país.
El indicador identifica a la población cuyo ingreso laboral per cápita no alcanza para adquirir la canasta alimentaria. Tener empleo, por lo tanto, no necesariamente evita caer en esta condición: el problema aparece cuando los ingresos generados por el trabajo resultan insuficientes para cubrir la alimentación del hogar.
Sinaloa empeora mientras México reduce la pobreza laboral
El contraste con el promedio nacional es amplio.
En México, la población en pobreza laboral pasó de 35.1 por ciento en el segundo trimestre de 2025 a 31.9 por ciento en 2026, una disminución anual de 3.2 puntos porcentuales.
En las zonas rurales del país bajó de 49.1 a 44.7 por ciento, mientras en las urbanas pasó de 30.8 a 28.3 por ciento.
Sinaloa hizo el recorrido inverso. Su incremento de 3.7 puntos fue seguido por Coahuila, con 2.6 puntos, y Michoacán, con 2.4.
El dato tampoco significa que Sinaloa tenga la mayor pobreza laboral del país. Chiapas encabeza el indicador con 59.8 por ciento, seguido por Oaxaca con 52.9 y Guerrero con 52.2 por ciento.
La diferencia está en la velocidad del deterioro: ninguna entidad aumentó tanto como Sinaloa durante el último año.

Ingreso laboral de Sinaloa también pierde terreno
La presión sobre los hogares coincide con una caída del poder adquisitivo proveniente del trabajo.
Durante el mismo periodo, el ingreso laboral real per cápita aumentó 8 por ciento a nivel nacional, al pasar de 3 mil 386.17 a 3 mil 655.63 pesos mensuales, en valores constantes.
Sinaloa presentó el comportamiento opuesto: su ingreso laboral real per cápita disminuyó 3.4 por ciento, la mayor caída anual de las 32 entidades. Chihuahua retrocedió 3.3 por ciento y Quintana Roo 2.4 por ciento.
El resultado coloca a Sinaloa frente a dos presiones simultáneas: más población sin ingresos laborales suficientes para comprar alimentos y menor capacidad de compra derivada del trabajo.

Sinaloa pierde más de 32 mil empleos formales
El deterioro también aparece en los registros de empleo formal.
Entre enero y julio de 2026, Sinaloa perdió más de 32 mil puestos de trabajo registrados ante el IMSS, la mayor reducción entre las entidades del país.
La estructura productiva del estado tiene un fuerte peso de actividades como agricultura, ganadería, pesca, comercio y servicios, sectores donde la temporalidad del empleo y los cambios en la actividad económica pueden reflejarse rápidamente en los ingresos familiares.
Al mismo tiempo, una parte importante de la población continúa trabajando en condiciones de informalidad o necesita laborar más horas para aumentar sus ingresos.
El escenario muestra que la pobreza laboral no depende únicamente de encontrar trabajo: también intervienen la cantidad de empleo disponible, los salarios, las horas trabajadas, la formalidad y la capacidad real del ingreso para cubrir el costo de los alimentos.

Seguridad y menor dinamismo presionan a la economía estatal
El deterioro económico ocurre además en un periodo marcado por problemas de seguridad, cierres de negocios y menor actividad en distintos sectores de Sinaloa.
Especialistas y representantes empresariales han señalado que la inseguridad puede afectar el consumo, las inversiones, la apertura de empresas y el mercado laboral. Sin embargo, el Inegi no atribuye el incremento de la pobreza laboral a una sola causa.
Los datos estadísticos muestran directamente un menor ingreso laboral real y un aumento de la pobreza laboral; el impacto de la violencia forma parte del contexto económico señalado por analistas y empresarios, no de una relación causal establecida por el reporte oficial.
¿Qué significa que 28.3% esté en pobreza laboral?
El porcentaje no significa que 28.3 por ciento de los sinaloenses estén desempleados.
Una persona puede trabajar y pertenecer a un hogar en pobreza laboral cuando, al distribuir los ingresos laborales entre sus integrantes, el dinero disponible no alcanza para adquirir la canasta alimentaria correspondiente.
Tampoco debe confundirse con la pobreza multidimensional, que además considera factores como educación, salud, vivienda, servicios básicos y seguridad social.
El dato sirve para observar con rapidez qué sucede con el bolsillo de las familias a partir de sus ingresos por trabajo.
Durante el segundo trimestre de 2026, esa fotografía mejoró para México en la comparación anual, pero se deterioró con fuerza en Sinaloa: el país redujo 3.2 puntos su pobreza laboral y el estado la incrementó 3.7.
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