Entre barrancas, laderas y los cerros de la sierra de Pénjamo permanece una ciudad prehispánica cuya arquitectura fue levantada en diálogo con el paisaje. Es Plazuelas, una de las zonas arqueológicas más singulares de Guanajuato, que en agosto de 2026 cumplió 20 años de haber abierto sus puertas al público.
El sitio marcó un momento importante para el patrimonio del estado: en 2006 se convirtió en la primera zona arqueológica de Guanajuato abierta a visitantes. Dos décadas después conserva siete edificios distribuidos sobre tres laderas, dos canchas para el juego de pelota y un conjunto extraordinario de piedras grabadas que permite acercarse a quienes ocuparon esta región hace más de mil años.
La celebración por sus dos décadas se realizó el 26 de agosto de 2026 bajo el nombre “Resonancias de lo Sagrado”, una jornada que reunió patrimonio, música y participación comunitaria. En 2025, Plazuelas recibió 8 mil 024 visitantes, mientras que habitantes de San Juan el Alto Plazuelas mantienen una participación directa mediante artesanías y cocina tradicional.
Más de 1,200 piedras grabadas distinguen a Plazuelas
Uno de los elementos que convierte a Plazuelas en un sitio excepcional son sus más de 1,200 piedras grabadas. Los diseños recuperados hacen referencia a elementos vinculados con la tierra, el agua, la vegetación, el viento y otros componentes presentes también en la arquitectura, cerámica y escultura del asentamiento.
Entre estas piezas sobresale una roca conocida como “La Maqueta”, en la que fue tallada una representación del conjunto arquitectónico de Casas Tapadas, uno de los espacios monumentales más importantes de Plazuelas.
La pieza resulta especialmente llamativa porque conecta directamente el paisaje construido con su representación sobre piedra. No se trata solamente de observar pirámides o plazas: el recorrido permite descubrir cómo quienes habitaron el lugar también plasmaron elementos de su entorno y arquitectura en las rocas.
Una ciudad levantada entre laderas y barrancas
Plazuelas fue construida en las estribaciones sureñas de la sierra de Pénjamo. Su distribución se adapta al relieve en lugar de imponerse sobre él: siete edificios ocupan tres laderas separadas por las barrancas de Los Cuijes y Agua Nacida.
En la zona destacan conjuntos como Casas Tapadas, Los Cuitzillos, El Cajete, La Crucita y El Cobre, además de plazas, terrazas y espacios ceremoniales.
El INAH ubica la ocupación principal del asentamiento entre los años 600 y 900 d.C., etapa en la que esta región del actual Guanajuato alcanzó una importante concentración de población. La arquitectura y los objetos recuperados muestran además relaciones con territorios situados más allá de la sierra de Pénjamo.
Su posición favoreció que Plazuelas funcionara como un espacio de encuentro, tránsito e intercambio entre las regiones Centro, Norte y Occidente de México, una característica reflejada en los estilos arquitectónicos y materiales localizados durante las excavaciones.
Dos juegos de pelota que hacen diferente al sitio
Otro de sus rasgos distintivos son las dos canchas para el juego de pelota.
La presencia de estas construcciones adquiere relevancia porque este tipo de espacios ha sido identificado solamente en un número reducido de sitios arqueológicos de Guanajuato. En Plazuelas, además, los marcadores asociados con la cancha de la ladera central tienen una característica particular: en lugar de los discos circulares comunes en otras regiones, fueron elaborados como grandes esculturas con diseños de serpientes.
La cancha central fue también la primera estructura de este tipo intervenida en Guanajuato para su disfrute público, sumando otro elemento al valor arqueológico del conjunto.
Plazuelas cumple 20 años abierta al público
La apertura de Plazuelas en 2006 fue resultado de décadas de investigación, protección del patrimonio y trabajo con las comunidades cercanas.
Para el vigésimo aniversario también se rindió homenaje al arqueólogo Carlos Castañeda López, cuyo trabajo fue decisivo en la investigación, interpretación y posterior apertura del sitio. La conmemoración ocurrió a diez años de su fallecimiento.
El nuevo ciclo de Plazuelas no se limita a aumentar visitantes. Entre los retos planteados para los próximos años están la conservación frente al cambio climático, la continuidad de las investigaciones, mayor accesibilidad, herramientas digitales y una relación más estrecha entre patrimonio, turismo y comunidades.
Actualmente, mujeres de San Juan el Alto Plazuelas participan en una asociación comunitaria que comercializa artesanías y ofrece cocina tradicional a quienes llegan al sitio, convirtiendo la actividad turística en una fuente de oportunidades vinculada con la identidad local.
Cómo llegar a la Zona Arqueológica Plazuelas
La Zona Arqueológica Plazuelas está en el municipio de Pénjamo, Guanajuato, cerca de la comunidad de San Juan el Alto Plazuelas.
Para llegar en automóvil desde Pénjamo se toma la carretera federal 90 en el tramo Irapuato-La Piedad. Aproximadamente 12 kilómetros después de Pénjamo aparece la desviación hacia San Juan el Alto Plazuelas; desde ese punto se continúa por el camino que conduce a la zona arqueológica. El registro del INAH ubica el acceso por el entronque cercano al kilómetro 63+300 y el sitio en Camino a Las Plazuelas km 2+600.
La ubicación permite combinar el recorrido con otros destinos de esta región de Guanajuato. Los tiempos de referencia publicados por la Secretaría de Cultura estatal colocan a Plazuelas aproximadamente a 45 minutos de La Piedad, 50 minutos de Irapuato, 85 minutos de Guanajuato capital, 90 minutos de León, dos horas de Querétaro y dos horas y media de Morelia.
El centro histórico de Pénjamo, la Hacienda Corralejo y distintos puntos de la sierra también pueden formar parte de una visita por la región.
Horarios y cuánto cuesta visitar Plazuelas
La zona arqueológica abre de martes a domingo, de 10:00 a 18:00 horas, con cierre de acceso a las 17:00 horas en la información vigente de la Secretaría de Cultura de Guanajuato.
La cuota de recuperación es de 70 pesos para personas adultas y 20 pesos para niñas y niños de 6 a 12 años. Los miércoles existe acceso sin costo para grupos de estudiantes con reservación previa.
El sitio dispone además de estacionamiento, módulo de información, sanitarios, visitas guiadas y opciones de accesibilidad, elementos que permiten realizar el recorrido sin convertir la experiencia únicamente en una visita a estructuras monumentales.
A veinte años de su apertura, Plazuelas mantiene una de sus mayores fortalezas intactas: la posibilidad de caminar por un paisaje donde arquitectura, barrancas, piedras grabadas y antiguos espacios ceremoniales siguen formando parte de una misma composición.
*ARD









