En el sureste del Estado de México, muy cerca de los volcanes más famosos del país, se encuentra uno de los espacios naturales menos conocidos pero más sorprendentes de la región: el Parque Estatal Santuario del Agua y Forestal Manantial El Salto de Atlautla‑Ecatzingo.
Este parque estatal es un auténtico pulmón verde que combina bosques, manantiales, cascadas y senderos de montaña, convirtiéndose en un destino perfecto para los amantes del ecoturismo, el senderismo y la naturaleza.
Si buscas una experiencia distinta cerca de la Ciudad de México, este santuario natural es uno de los lugares que definitivamente debes visitar.
Historia del Santuario del Agua
La zona que hoy ocupa el parque tiene una historia que se remonta a siglos atrás. El municipio de Ecatzingo fue habitado originalmente por pueblos xochimilcas y chalcas, antes de integrarse al Imperio mexica. Posteriormente, tras la llegada de los españoles en el siglo XVI, el territorio se reorganizó en comunidades agrícolas y religiosas.
Con el paso del tiempo, la riqueza natural de la región comenzó a llamar la atención por su gran cantidad de manantiales y bosques montañosos, fundamentales para la recarga de los mantos acuíferos.
Por ello, el 13 de octubre de 2004 el gobierno del Estado de México decretó esta área como Parque Estatal, con el objetivo de preservar sus recursos naturales y proteger la biodiversidad de la región.
El parque cuenta con una superficie aproximada de 9,152 hectáreas, distribuidas entre los municipios de Atlautla y Ecatzingo.
Naturaleza y biodiversidad
Uno de los mayores atractivos del parque es su impresionante biodiversidad. El ecosistema está dominado por bosques de pino, encino y oyamel, lo que crea paisajes montañosos espectaculares.
Entre la fauna que habita en la zona se pueden encontrar:
Ardillas
Conejos
Coyotes
Tlacuaches
Gato montés
Diversas especies de aves como búhos, colibríes y cardenales
Además, en algunas zonas del parque se han registrado áreas de hibernación de la mariposa monarca, lo que aumenta el valor ecológico del santuario.

Qué hacer en el parque
El Santuario del Agua de Ecatzingo es ideal para realizar múltiples actividades al aire libre.
Entre las más populares se encuentran:
Senderismo entre bosques y montañas
Campismo en zonas naturales
Cabalgatas
Ciclismo de montaña
Avistamiento de luciérnagas en temporada
Observación de aves y fauna silvestre
También existen áreas cercanas como El Salto, donde se pueden encontrar arroyos, cascadas y rutas naturales perfectas para caminatas.

Cómo llegar al Santuario del Agua de Ecatzingo
Llegar a este destino es más sencillo de lo que parece.
Si viajas desde Ciudad de México, el trayecto dura aproximadamente 1 hora y 10 minutos en automóvil.
La ruta recomendada es:
Tomar la autopista México-Puebla (MEX-150D)
Incorporarse a la carretera MEX-115 hacia Amecameca
Continuar rumbo a Ecatzingo
También es posible viajar en transporte público desde la Terminal de Autobuses de Oriente (TAPO) hacia Popo Park o Amecameca y continuar hacia Ecatzingo.
Costos de entrada y recomendaciones
El acceso al parque puede variar dependiendo del paraje o centro ecoturístico que se visite, ya que muchas áreas son administradas por comunidades locales.
Generalmente:
Entrada aproximada: 20 a 50 pesos por persona
Campamento o actividades especiales: pueden tener costo adicional
Se recomienda:
Llevar ropa abrigadora
Usar calzado para senderismo
Respetar la flora y fauna
No dejar basura

Por qué debes visitar este santuario natural
El Parque Estatal Santuario del Agua Manantial de Ecatzingo es uno de los destinos naturales más impresionantes del Estado de México.
A diferencia de otros parques más conocidos, aquí encontrarás:
Paisajes montañosos prácticamente vírgenes
Aire puro y contacto directo con la naturaleza
Experiencias ecoturísticas auténticas
Rutas de senderismo únicas
Si eres amante de la naturaleza o simplemente quieres escapar del ruido de la ciudad, este santuario natural es una joya escondida que vale la pena descubrir.
*ARD














