El Parque Nacional Molino de Flores Nezahualcóyotl es uno de los destinos naturales e históricos más fascinantes del Estado de México. Ubicado en el municipio de Texcoco, fue decretado como Parque Nacional el 5 de noviembre de 1937 por el presidente Lázaro Cárdenas, con el objetivo de proteger tanto su valor ecológico como cultural. Originalmente, este lugar fue la Hacienda Molino de Flores, una próspera finca donde se producía pulque, harina y otros productos desde el siglo XVI. A lo largo de los años, la hacienda evolucionó hasta convertirse en un símbolo del desarrollo colonial en la región.
Hoy, el parque conserva las ruinas de la antigua hacienda, incluida la imponente Iglesia de San Joaquín, la Capilla del Señor de la Presa, la residencia principal, hornos y tinacales que narran siglos de historia mexicana.
Naturaleza, cultura y actividades para todos
El Parque Nacional Molino de Flores combina historia con naturaleza. Sus senderos permiten admirar una mezcla de flora y fauna local, ideal para quienes disfrutan del senderismo, observación de aves y paseos familiares.
Además, el parque ofrece:
Zonas de picnic y descanso rodeadas de naturaleza.
Exhibiciones y museos al aire libre sobre historia local.
Actividades recreativas, como paseos a caballo, alquiler de cuatrimotos y áreas infantiles.
Si te interesa la fotografía, encontrarás rincones únicos entre naturaleza y arquitectura colonial para capturar momentos inolvidables.

Qué ver y hacer en el Molino de Flores
El parque ofrece múltiples atractivos que justifican la visita:
Ruinas y fachadas de la antigua hacienda.
La capilla del Señor de la Presa.
Amplias áreas verdes ideales para picnic.
Senderos para caminata y fotografía.
Escenarios utilizados en películas y sesiones fotográficas.
Además, el contraste entre muros antiguos y naturaleza crea un ambiente único. Por ello, muchos turistas lo consideran uno de los espacios históricos más fotogénicos del Estado de México.

Cómo llegar y cuánto cuesta
Llegar al Parque Nacional Molino de Flores es sencillo, tanto si vienes en auto particular como en transporte público. Desde la Ciudad de México, toma la carretera Peñón–Texcoco y sigue por la Texcoco–San Miguel Tlaixpan hasta el kilómetro señalizado para el parque.

También puedes tomar autobuses desde el centro de Texcoco que te dejan cerca de la entrada y luego un taxi o colectivo hasta las inmediaciones del parque. En cuanto al ingreso, la principal tarifa es de aproximadamente $95 pesos por persona, lo que lo hace accesible para visitar en familia o con amigos. Personas adultas mayores, personas con discapacidad y menores suelen tener exenciones o descuentos presentando identificación al momento de entrar.
Clima y recomendaciones
El clima del parque es ideal para visitas todo el año, con temperaturas templadas que oscilan entre los 18 °C y 22 °C, lo que lo hace perfecto para caminatas y actividades al aire libre.
Para disfrutar al máximo:
Usa calzado cómodo y protector solar.
Lleva agua y snacks si planeas largas caminatas.
Respeta las señales y cuida el entorno natural.
En conjunto con otros atractivos cerca de Texcoco, como el Parque Ecológico Lago de Texcoco o rutas culturales cercanas, puedes planear un fin de semana completo lleno de historia, naturaleza y cultura mexicana.
Visitar este parque significa recorrer siglos de historia en un solo espacio. Además, ofrece tranquilidad, contacto con la naturaleza y arquitectura impresionante. Sin duda, es una opción ideal para quienes desean conocer un sitio emblemático sin alejarse demasiado de la capital.
*ARD














