El drenaje linfático manual volvió a colocarse entre los tratamientos de bienestar y belleza más comentados del momento. Celebridades, centros estéticos y miles de videos en redes sociales lo presentan como una alternativa para reducir la hinchazón, conseguir un abdomen visualmente más plano e incluso “desintoxicar” el organismo.
Sin embargo, detrás de la tendencia existe una técnica terapéutica desarrollada desde hace décadas y cuyo propósito original es mucho más específico: favorecer el desplazamiento del líquido linfático acumulado mediante movimientos suaves y controlados.
Su uso tiene cabida dentro del manejo de determinados problemas, especialmente el linfedema, pero las investigaciones disponibles no respaldan muchas de las promesas estéticas que circulan en internet. Tampoco debe confundirse una reducción temporal de líquidos con pérdida de grasa corporal.
¿Qué es el drenaje linfático y cómo funciona?
El sistema linfático está formado por vasos, ganglios y órganos que participan en el equilibrio de líquidos del organismo y en funciones relacionadas con el sistema inmunitario.
Cuando el líquido linfático no circula adecuadamente puede acumularse en determinados tejidos y producir hinchazón o edema.
El drenaje linfático manual utiliza movimientos lentos y una presión muy ligera para intentar desplazar ese líquido desde las zonas congestionadas hacia regiones donde existen vasos linfáticos funcionales.
Mayo Clinic incluye esta técnica entre las herramientas utilizadas para el manejo del linfedema, junto con ejercicio, prendas de compresión y otros tratamientos especializados.
Una característica importante es que no se trata de un masaje profundo. Aplicar mayor fuerza no significa obtener mejores resultados.
¿Por qué se puso de moda el drenaje linfático?
Aunque actualmente aparece constantemente en TikTok e Instagram, la técnica no es nueva.
El drenaje linfático manual comenzó a desarrollarse durante la década de 1930 y posteriormente surgieron diferentes escuelas y métodos.
Su popularidad reciente está relacionada con el auge de tratamientos estéticos centrados en disminuir la hinchazón corporal y facial. En 2026 volvió a llamar la atención después de que Hailey Bieber hablara públicamente de este tipo de masajes dentro de sus rutinas de bienestar.
En redes sociales pueden encontrarse tutoriales que prometen desde reducir las bolsas del rostro hasta obtener una cintura más pequeña.
El problema es que muchos de esos contenidos mezclan efectos reales con afirmaciones que no cuentan con respaldo suficiente.
¿Cuáles son los beneficios reales del drenaje linfático?
Uno de sus usos clínicos más conocidos se encuentra en el tratamiento del linfedema, condición en la que se acumula líquido debido a alteraciones del sistema linfático.
En estos casos, el drenaje puede formar parte de un tratamiento más amplio indicado por profesionales capacitados.
También es posible que después de determinadas sesiones una persona experimente:
- Menor sensación de pesadez.
- Disminución temporal de hinchazón.
- Cambios transitorios en el volumen de una zona.
- Sensación de relajación.
Esto puede explicar por qué algunas personas observan cambios visibles inmediatamente después de una sesión.
Sin embargo, la evidencia científica sobre su capacidad para reducir de manera considerable el volumen del linfedema no es uniforme.
Una revisión con 11 ensayos clínicos y 1,564 pacientes encontró beneficios en determinados resultados, como dolor, pero no detectó mejoras estadísticamente significativas en el volumen del linfedema ni en calidad de vida.
Otra revisión sistemática concluyó que la evidencia para prevenir o reducir el linfedema después de cirugía por cáncer de mama continúa siendo incierta.
¿El drenaje linfático sirve para adelgazar?
Esta es probablemente una de las mayores confusiones alrededor del tratamiento.
Una persona puede notar que una zona luce menos inflamada después de movilizar líquido acumulado. También puede registrarse una reducción transitoria en ciertas medidas corporales.
Pero esto no equivale a haber eliminado grasa.
Perder líquido y perder tejido adiposo son procesos diferentes.
Por ello, el drenaje linfático no debe presentarse como un tratamiento para bajar de peso ni como sustituto de hábitos de alimentación, actividad física o atención médica cuando existe obesidad.
Las fotografías de “antes y después” difundidas en redes pueden reflejar modificaciones temporales de volumen, postura, iluminación o retención de líquidos y no necesariamente una reducción de grasa corporal.
¿Puede dejar el abdomen más plano?
Puede ocurrir que después del masaje el abdomen parezca menos voluminoso cuando existe retención de líquidos o hinchazón.
Ese cambio puede resultar visualmente atractivo, pero no significa que el masaje haya eliminado grasa abdominal.
Por eso, frases como “reduce cintura en una sesión” deben interpretarse con cautela.
Una disminución temporal del perímetro corporal tampoco significa automáticamente que se haya producido un cambio permanente en la composición corporal.
¿El drenaje linfático elimina la celulitis?
La evidencia tampoco permite afirmar que el drenaje linfático elimine de manera definitiva la celulitis.
Un estudio realizado con mujeres que recibieron 14 sesiones encontró una pequeña disminución en la circunferencia de cadera, pero no observó cambios mediante ultrasonido y concluyó que el drenaje linfático manual, utilizado de manera aislada, no fue efectivo como tratamiento para la celulitis.
Existen investigaciones pequeñas que han registrado mejoras en determinadas condiciones o cuando el drenaje se combina con otros tratamientos, pero eso no permite asegurar que cualquier persona obtendrá el mismo resultado.
La celulitis tiene características estructurales en la piel y el tejido subcutáneo que no desaparecen simplemente por movilizar líquido.
¿Realmente “desintoxica” el organismo?
El término “detox” es frecuente en la publicidad relacionada con masajes, jugos, suplementos y procedimientos estéticos.
Pero decir que el drenaje linfático “elimina toxinas” resulta demasiado impreciso.
El sistema linfático participa en el transporte de líquidos, proteínas y células inmunitarias. Esto no significa que una persona sana necesite sesiones de masaje para que su organismo pueda eliminar sustancias de desecho.
Para describir el efecto de la técnica resulta más preciso decir que puede favorecer el desplazamiento de líquido linfático.
El organismo cuenta además con órganos como hígado y riñones que desempeñan funciones centrales en el procesamiento y eliminación de sustancias.
TikTok puede simplificar demasiado el drenaje linfático
Uno de los fenómenos que acompañan su popularidad es la proliferación de tutoriales para realizarlo en casa.
El problema es que el verdadero drenaje depende de conocimientos sobre anatomía, dirección del flujo linfático, presión y condiciones particulares de cada persona.
Los movimientos excesivamente fuertes que aparecen en algunos videos pueden no corresponder con la técnica terapéutica, que utiliza una presión ligera.
Las recomendaciones médicas también señalan que quienes tienen un diagnóstico de linfedema deberían consultar primero con su profesional de salud antes de intentar automasajes.
¿Quiénes deben evitar el drenaje linfático?
El hecho de que sea un masaje suave no significa que sea adecuado para todas las personas.
Mayo Clinic recomienda evitar el drenaje linfático manual sobre una zona afectada cuando existe:
- Infección de la piel.
- Coágulos sanguíneos.
- Cáncer activo en el área que se pretende tratar.

Cleveland Clinic también menciona precauciones ante condiciones como trombosis venosa profunda, infecciones, enfermedad cardiaca y enfermedad renal, entre otras situaciones que deben valorarse previamente.
Si la hinchazón apareció sin una causa conocida, es persistente o se acompaña de dolor, enrojecimiento, fiebre o dificultad para respirar, lo recomendable es buscar atención médica antes de recurrir a un masaje.
¿El drenaje linfático después de una cirugía es recomendable?
Es frecuente encontrar este tratamiento dentro de planes de recuperación después de determinados procedimientos quirúrgicos.
Sin embargo, no debe iniciarse únicamente porque un video de redes lo recomiende.
La indicación dependerá del tipo de cirugía, el momento de recuperación, el estado de la herida y las condiciones particulares de cada paciente.
Cuando existe un procedimiento médico reciente, lo adecuado es que el drenaje forme parte de un plan autorizado por el cirujano o profesional sanitario responsable.
La evidencia científica todavía tiene límites
Incluso en el tratamiento del linfedema, que es uno de los campos en los que más se utiliza el drenaje manual, los resultados de las investigaciones no son totalmente uniformes.
Un metaanálisis que incluyó 17 ensayos clínicos y 1,911 pacientes después de cirugía por cáncer de mama no encontró una reducción significativa del linfedema ni un efecto preventivo general con el drenaje manual.
Una revisión anterior tampoco encontró diferencias significativas frente a tratamientos estándar y advirtió sobre inconsistencias entre los estudios disponibles.
Esto no significa que la técnica carezca de utilidad en todos los casos.
Significa que debe evitarse presentarla como una solución universal con resultados garantizados.
¿Cómo identificar un drenaje linfático profesional?
Antes de someterse a una sesión conviene preguntar por la formación de la persona que realizará el procedimiento, especialmente cuando existe una condición médica.
Un tratamiento profesional debería comenzar con una valoración de las necesidades y antecedentes de la persona.
También debería generar cautela cualquier servicio que prometa:
“quemar grasa”, “bajar varios kilos”, “eliminar toxinas”, “borrar la celulitis” o producir cambios permanentes en una sola sesión.
Esas afirmaciones van más allá de lo que permite sostener la evidencia disponible.
Drenaje linfático: entre la terapia y la moda
El renovado interés por el drenaje linfático demuestra cómo una técnica con décadas de historia puede transformarse nuevamente en tendencia gracias a redes sociales y celebridades.
Su utilidad no necesita de promesas extraordinarias.
El drenaje manual puede tener un lugar en el manejo de determinadas acumulaciones de líquido y forma parte del tratamiento integral de algunos pacientes con linfedema. También puede producir relajación y una disminución temporal de la sensación de hinchazón.
Lo que no debe confundirse es desinflamar con adelgazar, movilizar líquido con quemar grasa o mejorar temporalmente el aspecto de una zona con eliminar definitivamente la celulitis.
Antes de convertir un tratamiento viral en parte de una rutina, especialmente cuando existen enfermedades, cirugía reciente o hinchazón persistente, la valoración profesional sigue siendo la opción más segura.
*ARD









