Dormir bien se ha convertido en un desafío para millones de personas en el mundo. El estrés, las largas jornadas laborales y el uso constante de pantallas han provocado que el insomnio afecte a cerca de un tercio de la población adulta. Sin embargo, especialistas de la Cleveland Clinic y de la Fundación Española de la Nutrición (FEN) identificaron tres frutas que podrían mejorar la calidad del sueño de manera natural: el kiwi, las cerezas y la banana.
De acuerdo con información publicada en la revista UHN Plus Salud, estos alimentos contienen compuestos capaces de regular los ritmos circadianos, facilitar la conciliación del sueño y prolongar las fases profundas del descanso nocturno.
Además, los expertos sostienen que incorporar estas frutas dentro de la rutina nocturna podría ayudar a reducir despertares frecuentes y mejorar el descanso integral.
El kiwi ayuda a dormir y mejora la digestión
El kiwi se posiciona como una de las frutas más completas para favorecer el sueño. Su composición incluye serotonina, melatonina, folato, fibra y actidina, una enzima que mejora la digestión y disminuye la hinchazón nocturna.
Asimismo, aporta más vitamina C que la naranja, lo que fortalece sus propiedades antioxidantes y contribuye a reducir el estrés oxidativo, factor relacionado con la mala calidad del sueño.
Según estudios citados por la Cleveland Clinic, consumir dos kiwis aproximadamente una hora antes de dormir puede mejorar entre un 20 % y un 30 % la calidad del descanso en personas con insomnio leve.
Otro beneficio importante es su bajo índice glucémico, ya que evita picos de azúcar en sangre que podrían interrumpir el sueño profundo durante la noche.
Cerezas: fuente natural de melatonina
Las cerezas, especialmente las variedades ácidas, destacan por ser una de las pocas fuentes naturales de melatonina, hormona fundamental para regular el ciclo sueño-vigilia.
Además, contienen polifenoles con efecto antiinflamatorio y un alto contenido de agua, lo que favorece la hidratación del organismo durante la noche.
Investigaciones difundidas por revistas como Women’s Health y Adeslas revelaron que beber un vaso de jugo de cereza antes de acostarse aumenta entre un 15 % y un 20 % los niveles de melatonina.
Asimismo, el consumo frecuente de cerezas podría prolongar el sueño REM y disminuir los despertares nocturnos, especialmente en personas sometidas a estrés crónico.
Banana: relajación muscular y mejor descanso
La banana también figura entre los alimentos recomendados para dormir mejor gracias a su combinación de triptófano, vitamina B6, magnesio y potasio.
Estos nutrientes participan en la producción de serotonina y melatonina, además de favorecer la relajación muscular y prevenir calambres nocturnos.
De acuerdo con estudios publicados en la revista Nutrients, consumir una banana madura antes de dormir puede reducir hasta en un 25 % el tiempo necesario para conciliar el sueño.
Por ello, especialistas recomiendan esta fruta para deportistas, personas con ansiedad o quienes presentan tensión muscular antes de descansar.
Cuándo consumir estas frutas para potenciar sus efectos
Los especialistas recomiendan consumir una o dos piezas de kiwi, un puñado de cerezas o una banana aproximadamente una hora antes de dormir.
También sugieren evitar combinarlas con azúcares refinados o alimentos grasos, ya que estos productos ralentizan la digestión y disminuyen sus efectos positivos.
Además, las personas con diabetes, reflujo o alergias alimentarias deben consultar a un profesional de la salud antes de incorporar estas frutas de manera frecuente en su rutina nocturna.
Finalmente, los expertos consideran que mantener hábitos saludables de sueño junto con una alimentación equilibrada podría convertirse en una estrategia efectiva para combatir el insomnio y mejorar la salud integral.
Con información de Infobae
*ARD














