Los edulcorantes artificiales no calóricos, como la sucralosa, el aspartame y la sacarina, se utilizan ampliamente en productos “light” y “sin azúcar”. Debido a que no aportan calorías ni elevan la glucosa, su consumo ha crecido en México, país con alto consumo de bebidas industrializadas. Sin embargo, recientes investigaciones advierten posibles vínculos con el cáncer de colon.
En México, el cáncer de colon ha aumentado en hombres de 30 a 59 años, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía. Este cambio resulta relevante, ya que anteriormente era más común en personas mayores de 60 años. Asimismo, el país lidera el consumo de refrescos, muchos de ellos con edulcorantes.
Estudios sobre consumo perinatal
La investigadora Sonia León Cabrera, de la Facultad de Estudios Superiores Iztacala, analizó los efectos de la sucralosa durante la etapa perinatal. En estudios realizados en el Hospital General de México Dr. Eduardo Liceaga, se detectó que bebés de madres consumidoras presentaban mayor inflamación y alteraciones en la microbiota.
En experimentos con modelos murinos, se observó que las crías expuestas a sucralosa tenían alteraciones metabólicas y perfiles inflamatorios anormales. Además, desarrollaron más tumores al inducirles cáncer de colon. Estos resultados sugieren que la sustancia podría aumentar la susceptibilidad a enfermedades.
Consumo y límites internacionales
La Administración de Alimentos y Medicamentos establece un consumo seguro de 5 mg por kilo al día. Sin embargo, estos límites se basan en estudios de hace más de 25 años. Por ello, especialistas consideran necesario actualizar la evidencia científica.


Finalmente, la investigación sugiere evitar el consumo de edulcorantes durante el embarazo y la lactancia. Aunque los productos incluyen advertencias para niños, no existen recomendaciones claras para mujeres en estas etapas.
Con información de Gaceta
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