La natación se posiciona como uno de los ejercicios más completos y eficientes para mejorar la circulación sanguínea y fortalecer la salud cardiovascular, de acuerdo con especialistas en salud y actividad física. A diferencia de otras actividades como caminar, esta disciplina activa prácticamente todos los músculos del cuerpo y reduce el impacto en las articulaciones.
Diversos estudios respaldados por la Cleveland Clinic señalan que mantener una rutina constante de natación puede disminuir hasta en un 41 por ciento el riesgo de muerte por enfermedades cardíacas o accidentes cerebrovasculares, en comparación con personas sedentarias.
Un ejercicio integral para el cuerpo
La natación permite trabajar de manera simultánea piernas, brazos, tronco y glúteos, lo que genera un fortalecimiento muscular integral. Además, la resistencia del agua obliga al corazón a bombear sangre con mayor eficiencia, lo que mejora la oxigenación del organismo.
El fisiólogo del ejercicio Christopher Travers destaca que este deporte es “una buena opción para casi cualquier persona”, ya que se adapta a distintas edades y condiciones físicas. Asimismo, el especialista Hirofumi Tanaka, de la Universidad de Texas, subraya que nadar reduce la rigidez de los vasos sanguíneos y mejora la presión arterial.
Mayor quema de calorías y menor impacto
Uno de los principales beneficios de la natación es su capacidad para quemar calorías de forma más eficiente que otras actividades. De acuerdo con datos de Women’s Health, 30 minutos de natación moderada pueden equivaler a 45 o 60 minutos de caminata rápida, con un gasto calórico de entre 250 y 400 calorías.
Estilos más intensos, como el mariposa, pueden alcanzar hasta 774 calorías en media hora, lo que la convierte en una opción ideal para quienes buscan perder peso o mejorar su condición física.
Además, la flotabilidad del agua reduce el impacto en las articulaciones, lo que beneficia a personas con sobrepeso, lesiones o enfermedades como artritis.
La natación no solo impacta el cuerpo, sino también la mente. Durante su práctica, el organismo libera serotonina y dopamina, lo que contribuye a mejorar el estado de ánimo y reducir síntomas de ansiedad y depresión.
Asimismo, incrementa el flujo sanguíneo cerebral, lo que favorece la memoria y la función cognitiva, especialmente en adultos mayores.
Recomendaciones para iniciar
Especialistas recomiendan comenzar de forma gradual y bajo supervisión profesional, especialmente en personas con condiciones médicas previas. También sugieren cumplir con al menos 150 minutos semanales de actividad física moderada.
Finalmente, destacan que la natación es una alternativa accesible y adaptable, que no solo mejora la salud cardiovascular, sino que también promueve un estilo de vida activo y saludable a largo plazo.
Con información de Infobae
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