La idea de alcanzar un entrenamiento completo ha generado un debate constante entre quienes defienden el ejercicio cardiovascular y quienes privilegian el fortalecimiento muscular. Sin embargo, especialistas coinciden en que no existe un ganador absoluto, debido a que la combinación de ambas disciplinas es la opción más efectiva para mejorar la salud.
La Clínica Cleveland explica que lo importante no es el orden del entrenamiento, sino los objetivos particulares de cada persona. Por ello, cualquier rutina puede funcionar siempre que esté diseñada de forma coherente con las metas individuales.
Cardio y fuerza: esfuerzos distintos, beneficios complementarios
La fisióloga Katie Lawton destaca que cada tipo de ejercicio activa el cuerpo de manera diferente. Por un lado, el cardio eleva la frecuencia cardíaca y aumenta la demanda respiratoria durante un periodo prolongado. Por otro, el entrenamiento de fuerza implica ráfagas cortas de energía que activan los músculos mediante resistencia, ya sea con pesas, ligas o el propio peso corporal.
Además, un artículo del Instituto Internacional de Ciencias Deportivas advierte que muchas fallas en los programas de entrenamiento provienen de una planificación inadecuada, especialmente cuando se combina fuerza y cardio sin un orden lógico o sin equilibrar la duración y la intensidad.
¿Qué ejercicio debe realizarse primero?
La especialista Lawton asegura que, para la mayoría de las personas, el orden no es crucial. Por lo tanto, si se comienza con unos minutos de caminadora y después se decide pasar a la zona de pesas, la rutina seguirá siendo funcional. También ocurre lo contrario: iniciar con fuerza y continuar con cardio puede ser igual de válido.
No obstante, Lawton aclara que el orden sí tiene relevancia cuando existe un objetivo claro. Si el propósito es mejorar la resistencia, es recomendable iniciar con cardio. En cambio, si el objetivo es desarrollar masa muscular o incrementar la fuerza, se debe comenzar con las pesas para evitar fatiga prematura.
La importancia de evitar la sobrecarga
Aunque mezclar disciplinas es positivo, la fisióloga advierte que sobrecargar al cuerpo puede generar lesiones, descompensaciones y episodios de fatiga persistente. Por ello, recomienda escuchar las señales del organismo y programar descansos estratégicos entre sesiones intensas.
Como alternativa, Lawton sugiere el Entrenamiento Interválico de Alta Intensidad (HIIT), que combina esfuerzos máximos por periodos cortos con descansos activos, favoreciendo la quema de grasa, la resistencia y el fortalecimiento muscular sin prolongar excesivamente la rutina.
Con información de El Tiempo
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