Un equipo de científicos del Centro Nacional de Investigación de Primates de Tulane y del Centro de Primates de California ha descubierto que una sola inyección de terapia genética aplicada al nacer podría proteger a los bebés contra el VIH durante varios años.
El estudio, realizado en primates, identificó que las primeras semanas de vida representan una ventana única en la que el sistema inmunológico es más tolerante y acepta el tratamiento como propio.
“Cada día cerca de 300 niños contraen el VIH. Este método podría ofrecer una defensa crucial a los recién nacidos en regiones de alto riesgo”, explicó Amir Ardeshir, autor principal del estudio y profesor de microbiología en Tulane.
Cómo funciona la terapia
El tratamiento utiliza un virus adenoasociado (VAA) inofensivo como vehículo para introducir el código genético que programa las células musculares para producir anticuerpos ampliamente neutralizantes (bNAb). Estos atacan diversas cepas del VIH y permanecen activos durante años sin necesidad de refuerzos.
En los primates tratados al nacer, los niveles de anticuerpos protectores se mantuvieron altos durante más de tres años. En contraste, los aplicados después de las 8-12 semanas mostraron menor eficacia.
Beneficios frente a métodos actuales
Actualmente, los tratamientos antirretrovirales pueden prevenir la transmisión de madre a hijo, pero requieren constancia y acceso a atención médica, algo difícil en regiones con recursos limitados. Una sola dosis reduciría la dependencia de visitas médicas frecuentes y facilitaría su uso en zonas como África subsahariana, donde ocurre el 90% de los casos de VIH pediátrico.
Próximos pasos
Las pruebas de seguridad en humanos podrían comenzar en pocos años. Si funcionan, esta terapia podría también adaptarse contra otras enfermedades como la malaria.
Con información de newsweekespanol
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