Este Jueves Santo, la Alcaldía Iztapalapa revivió uno de los pasajes más intensos de la Pasión de Cristo: la traición de Judas Iscariote. La representación, considerada patrimonio cultural intangible de la Ciudad de México, reunió a miles de personas entre habitantes, peregrinos y turistas nacionales e internacionales.
La jornada inició con la recreación de los milagros de Jesús de Nazaret, como la curación de un niño ciego y la resurrección de Lázaro, escenas que despertaron emoción y recogimiento entre los asistentes.
Recorrido de fe bajo el sol
El actor Arnulfo Eduardo Morales Galicia interpretó a Jesús, acompañado de Erika Yasmin Morales Hernández como la Virgen María y decenas de actores que dieron vida a apóstoles, soldados romanos y personajes bíblicos.
El recorrido incluyó la tradicional visita a las siete casas, que en Iztapalapa se extiende a ocho templos:
- La Asunción
- San Ignacio
- Santa Clara
- San Lucas
- San Pedro
- San Miguel
- San Fernando
- Señor de la Cuevita
Por calles como Aztecas, 5 de Mayo, Toltecas, Comonfort y Ermita, el Nazareno avanzó con túnica impecable, deteniéndose en cada templo para orar, mientras el público respondía con aplausos, silencio o gestos de respeto.
La Última Cena y la traición de Judas
En el Santuario del Señor de la Cuevita, los actores participaron en una misa que reforzó el carácter litúrgico de la representación. Más tarde, en el Jardín Cuitláhuac, se escenificó la Última Cena, donde Jesús lavó los pies de sus apóstoles y anunció la traición.
Al caer la noche, el Cerro de la Estrella se convirtió en el Huerto de los Olivos. Allí, Jesús oró en soledad antes de ser señalado por Judas con un beso en la mejilla, consumando la traición y dando paso a su detención ante miles de asistentes.
Este clímax prepara el escenario para el Viernes Santo, cuando Jesús será presentado ante Poncio Pilatos y condenado a la crucifixión.
Operativo y tradición viva
La Alcaldía desplegó un operativo de seguridad, movilidad y servicios para atender la afluencia masiva y garantizar el orden.
El Jueves Santo conmemora la institución de la Eucaristía y el lavatorio de pies, marcando el inicio del Triduo Pascual, periodo central de la Semana Santa.
Más allá de su dimensión religiosa, la representación de Iztapalapa se consolida como un fenómeno social y cultural, que fortalece la identidad comunitaria y la memoria histórica, siendo uno de los eventos más significativos de la capital mexicana.














