La violencia contra mujeres y niñas continúa como una de las violaciones de derechos humanos más extendidas. La ONU la define como cualquier acto que cause sufrimiento físico, sexual o psicológico. Para la Convención contra la Tortura, las consecuencias constituyen una forma de tortura, especialmente cuando el Estado no garantiza protección ni acceso a la justicia.
En México, 66% de las mujeres ha vivido violencia
Cifras del INEGI muestran que 66 de cada 100 mujeres de 15 años o más han sufrido al menos un tipo de violencia.
Entre los datos más relevantes:
43.9% sufrió violencia de la pareja actual o última.
53.1% ha enfrentado violencia de otros agresores.
Entre 2010 y 2018, los delitos más frecuentes contra mujeres fueron abuso sexual (42.6%) y violación (37.8%).
De acuerdo con ONU Mujeres, durante la pandemia dos de cada tres mujeres sufrieron violencia o conocieron a alguien que la vivió. Las afectadas también enfrentaron mayor pobreza, escasez de alimentos y limitaciones para pedir ayuda.

Las mujeres con discapacidad: las más expuestas y con menos apoyos
Aunque todas las mujeres pueden ser víctimas, la ONU advierte que las mujeres y niñas con discapacidad presentan un riesgo aún mayor por la combinación de machismo, discriminación, barreras físicas y exclusión social.
Entre los factores que incrementan su vulnerabilidad:
Dificultad o incapacidad para defenderse o comunicar agresiones.
Acceso limitado a información y asesoría por barreras físicas y tecnológicas.
Choque entre roles de género tradicionales y la negación de estos roles en mujeres con discapacidad, lo que deteriora la autoestima.
Dependencia de cuidadores, lo que genera miedo a denunciar.
Residencia en entornos donde la violencia ocurre con mayor frecuencia: instituciones, hospitales, familias desestructuradas.
Mayor frecuencia de agresiones en mujeres con multideficiencia o problemas de comunicación.
El INMUJERES alertó que 80% de los refugios para víctimas de violencia no es accesible para mujeres con discapacidad, lo que reduce su capacidad de escapar de situaciones de riesgo.

Cobertura insuficiente: solo 50 Centros de Justicia para las Mujeres
La CONAVIM reportó que para 2020 existían 50 Centros de Justicia para las Mujeres en 28 estados. Las entidades con más centros son Coahuila (5), Estado de México (4) y San Luis Potosí (4).
En contraste, estados como Baja California, Nuevo León, Tamaulipas y Tabasco no cuentan con ninguno.
La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad impulsó una visión que reconoce a las mujeres con discapacidad como sujetos de derechos. Sin embargo, la violencia persistente sigue obstaculizando el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Obligaciones del Estado Mexicano
México está obligado a prevenir, atender, sancionar y erradicar la violencia contra mujeres y niñas. Esto debe lograrse mediante:
Reformas e innovaciones legislativas.
Fortalecimiento institucional.
Coordinación interinstitucional efectiva.
Políticas públicas con perspectiva de género y discapacidad.
Expansión de refugios accesibles y centros de justicia.
Sistemas de denuncia sin barreras y con accesibilidad universal.
El desafío es monumental, pero urgente: garantizar que todas las mujeres, especialmente aquellas con discapacidad, vivan libres de violencia.

Con información de Gobierno de México
*BC














