Elon Musk busca fabricar sus propios chips para inteligencia artificial mediante Terafab, un proyecto industrial de Tesla y SpaceX que contempla una inversión inicial de 16 mil 800 millones de dólares en Texas, Estados Unidos. El empresario pretende comenzar la producción masiva durante la segunda mitad de 2028, aunque reconoció que sus compañías todavía enfrentan enormes dificultades para dominar esta tecnología.
Durante una conferencia con inversionistas de SpaceX, el pasado 20 de octubre, Musk estableció como objetivo iniciar la fabricación a gran escala en el tercer trimestre de 2028. Sin embargo, admitió que también podría ocurrir durante el cuarto trimestre y que el calendario es tan exigente que no puede garantizar su cumplimiento.
La instalación principal de Terafab se construirá en Grimes County, Texas, y contempla la creación de al menos 3 mil empleos. El complejo está diseñado para producir semiconductores que Tesla y SpaceX necesitan para inteligencia artificial, robots, vehículos y aplicaciones espaciales.
Elon Musk reconoce que fabricar chips podría tomar varios años
Durante el evento X Takeover, realizado el 10 de octubre frente a la gigafábrica de Tesla en Austin, Musk reconoció que todavía no domina los procesos necesarios para producir microchips, pero confía en que sus equipos podrán desarrollar tecnología propia.
El empresario sostuvo que fabricar semiconductores es una de las tareas industriales más complicadas y admitió que alcanzar sus objetivos podría llevar varios años.
A pesar de ello, aseguró que la experiencia de sus compañías en el desarrollo de maquinaria personalizada podría permitirles mejorar los métodos empleados por otros fabricantes.
Su intención es que Tesla y SpaceX no dependan exclusivamente de proveedores externos para conseguir los procesadores que requieren sus proyectos tecnológicos.
Terafab busca producir sus primeros chips experimentales en 2027
Antes de iniciar la producción industrial, Terafab pretende fabricar un primer chip de prueba funcional entre mayo y junio de 2027, en una instalación de investigación ubicada en Austin.
Esta etapa permitirá desarrollar y evaluar procesos de fabricación mediante circuitos de memoria SRAM. Es distinta de la planta principal proyectada en Grimes County, donde Musk pretende alcanzar la producción a gran escala en 2028.
El complejo industrial busca reunir la fabricación de procesadores avanzados, chips de memoria, encapsulado y pruebas de funcionamiento, actividades que habitualmente involucran distintas instalaciones y empresas especializadas.
El proyecto también contempla una colaboración con Intel, aunque las compañías no han detallado públicamente cómo se distribuirán las responsabilidades de fabricación.
Nvidia, TSMC y ASML, entre las empresas clave para el proyecto
Con Terafab, Musk pretende reducir la dependencia tecnológica de fabricantes y proveedores que actualmente tienen posiciones importantes en la industria de semiconductores.
Nvidia destaca en el desarrollo de procesadores utilizados para inteligencia artificial, mientras que TSMC fabrica chips avanzados para distintas compañías tecnológicas.
Uno de los mayores desafíos de Terafab será conseguir maquinaria de producción especializada, particularmente los equipos de litografía ultravioleta extrema de ASML, necesarios para fabricar algunos de los semiconductores más avanzados.
Durante su presentación del 20 de octubre, Musk agradeció a ASML y a otros proveedores los esfuerzos para acelerar las entregas de equipos, aunque no confirmó directamente si sus empresas ya habían encargado las máquinas de litografía requeridas.
La magnitud del proyecto también se refleja en sus instalaciones previstas. Los planes contemplan desarrollar por etapas un complejo de aproximadamente 100 millones de pies cuadrados, mientras que el estado de Texas anunció una subvención de 30 millones de dólares vinculada con la inversión y la generación de empleos.
Pese a su intención de fabricar procesadores propios, Musk informó el 25 de octubre que SpaceX había cerrado una operación de financiamiento por 40 mil millones de dólares para adquirir GPU de Nvidia, con entregas previstas durante el primer semestre de 2027. Los detalles de esa operación no estaban completamente claros en la información disponible.
La compra anunciada muestra que las empresas de Musk seguirán utilizando procesadores externos mientras desarrollan Terafab, cuya fabricación masiva continúa prevista para 2028.
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