Las grandes empresas de inteligencia artificial ya comenzaron a desarrollar sus propios smartphones, una iniciativa que podría convertirlas en nuevos competidores de Apple y Samsung. Así lo reveló Cristiano Amon, director ejecutivo de Qualcomm, durante una entrevista difundida el 8 de octubre de 2026.
El directivo explicó que varias compañías especializadas en IA trabajan en dispositivos móviles con capacidades muy superiores a las actuales. Su objetivo es contar, para 2028, con teléfonos capaces de ejecutar modelos de 100 mil millones de parámetros de manera permanente, incluso cuando el usuario no esté interactuando directamente con ellos.
Amon no identificó a las empresas involucradas, aunque las declaraciones han generado especulaciones sobre una posible participación de OpenAI y Anthropic, dos de las principales desarrolladoras de inteligencia artificial. Hasta ahora, ninguna de ellas ha confirmado el lanzamiento de un smartphone propio.
Qualcomm revela que las empresas de IA ya desarrollan teléfonos
Durante una conversación con el periodista Alex Heath, en el pódcast Sources, el responsable de Qualcomm explicó que algunas compañías de inteligencia artificial comenzaron a incursionar en la fabricación de teléfonos y que otras podrían seguir el mismo camino.
La declaración apunta a un cambio en un mercado dominado durante años por fabricantes tradicionales como Apple, Samsung y otras marcas que utilizan sistemas operativos y procesadores diseñados para teléfonos convencionales.
En lugar de incorporar la inteligencia artificial como una función adicional, estas nuevas empresas buscarían construir dispositivos alrededor de asistentes capaces de trabajar continuamente.
La diferencia estaría en que la IA se convertiría en el centro de funcionamiento del teléfono, con acceso a determinadas aplicaciones, herramientas y datos del usuario para realizar tareas sin necesidad de recibir instrucciones a cada momento.
Sin embargo, Qualcomm no ha anunciado un procesador que garantice esas capacidades para 2028 ni ha presentado los modelos de teléfono que estarían desarrollando sus clientes.
¿Cómo serían los celulares con inteligencia artificial en 2028?
Uno de los datos más relevantes compartidos por Cristiano Amon es la exigencia de ejecutar modelos de inteligencia artificial de 100 mil millones de parámetros directamente en un dispositivo móvil.
Los parámetros son valores que utiliza un modelo para procesar información y generar respuestas. Su cantidad influye en las necesidades de memoria y procesamiento, aunque un modelo más grande no necesariamente ofrece mejores resultados.
La propuesta consiste en mantener activos estos sistemas durante todo el día, de manera que puedan interpretar el contexto del usuario y responder a sus necesidades sin depender constantemente de servidores externos.
Por ejemplo, un asistente podría relacionar información del calendario, mensajes, recordatorios y aplicaciones autorizadas para ayudar a organizar actividades. También podría ejecutar determinadas acciones entre aplicaciones, siempre que cuente con los permisos necesarios.
Este funcionamiento es conocido como inteligencia artificial agéntica, una tecnología orientada a realizar tareas y tomar decisiones operativas dentro de límites establecidos, en lugar de limitarse a responder preguntas.
Los nuevos teléfonos también podrían procesar más información de forma local, una característica que ayudaría a reducir la dependencia de internet para ciertas operaciones.
Eso no significa que desaparezcan los servicios en la nube. Las tareas más complejas todavía podrían necesitar conexiones con centros de datos externos.

OpenAI y Anthropic, entre las compañías que podrían entrar al mercado
Las declaraciones de Qualcomm colocaron nuevamente bajo atención los proyectos de dispositivos electrónicos de OpenAI, la empresa detrás de ChatGPT.
En 2025, OpenAI anunció su colaboración con Jony Ive, antiguo responsable de diseño de Apple, mediante la integración de su empresa io para desarrollar una nueva generación de productos basados en inteligencia artificial.
Desde entonces han circulado versiones sobre posibles dispositivos, entre ellos asistentes portátiles y equipos concebidos para interactuar con el usuario sin depender de una pantalla tradicional.
No obstante, esos proyectos no confirman que OpenAI esté fabricando un smartphone ni que sea una de las compañías mencionadas por Cristiano Amon.
En el caso de Anthropic, desarrolladora del asistente Claude, tampoco existe una confirmación pública de que esté preparando un teléfono propio.
Google representa una situación diferente. La compañía ya participa directamente en el mercado de smartphones con su familia Pixel y desarrolla los procesadores Tensor, por lo que cuenta con una infraestructura establecida para integrar inteligencia artificial en dispositivos móviles.
La entrada de nuevos fabricantes especializados en IA podría ampliar la competencia, aunque todavía es pronto para determinar cuáles lograrán comercializar estos productos.
El desafío: memoria, batería y potencia de procesamiento
Conseguir que un modelo de 100 mil millones de parámetros funcione continuamente dentro de un teléfono plantea dificultades técnicas considerables.
Una de ellas es la memoria necesaria para almacenar el modelo. Como referencia, una versión comprimida a cuatro bits por parámetro requeriría aproximadamente 50 gigabytes únicamente para sus pesos, sin incluir la memoria adicional utilizada durante su funcionamiento.
También sería necesario controlar el consumo de energía para evitar que el asistente reduzca drásticamente la autonomía de la batería.
Otro problema sería el calor generado por el procesamiento constante. Los fabricantes tendrían que desarrollar sistemas capaces de mantener un rendimiento estable sin elevar excesivamente la temperatura del dispositivo.
Estas exigencias explican por qué Qualcomm considera que los próximos avances en procesadores, memoria y eficiencia energética serán determinantes para la evolución de los smartphones.
La meta de 2028 refleja lo que algunas empresas desean conseguir, pero no constituye una garantía de que esos teléfonos lleguen al mercado en esa fecha.
Apple y Samsung podrían enfrentar una nueva competencia
Actualmente, Apple y Samsung incorporan herramientas de inteligencia artificial en sus teléfonos, mientras Google combina sus modelos Gemini con el sistema Android y los dispositivos Pixel.
La llegada de empresas cuya actividad principal es desarrollar modelos de IA podría modificar esa competencia.
En lugar de diferenciarse únicamente por la cámara, la pantalla o la potencia del procesador, los futuros teléfonos podrían competir por la capacidad de sus asistentes para comprender instrucciones, utilizar aplicaciones y facilitar actividades cotidianas.
También surgirían nuevas preguntas sobre privacidad y protección de datos personales, especialmente si los asistentes mantienen acceso continuo a información del propietario del dispositivo.
El procesamiento local podría reducir la cantidad de información enviada a servidores externos, pero seguiría siendo necesario establecer permisos, medidas de seguridad y mecanismos de control.
Las declaraciones de Cristiano Amon muestran que la industria ya trabaja en esa dirección. Lo que todavía está por resolverse es qué compañías lanzarán estos teléfonos, cómo funcionarán y si sus ventajas serán suficientes para disputar el mercado a los fabricantes tradicionales.
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