Huawei y Qualcomm firmaron un acuerdo plurianual para compartir patentes de tecnología 5G, inteligencia artificial (IA), computación y redes, además de concretar la compra de determinados derechos de propiedad intelectual de la compañía china en Estados Unidos. El convenio fue anunciado el 5 de octubre de 2026 en Shenzhen, China, y San Diego, California.
Un día después, Qualcomm aclaró que no será el pagador neto del acuerdo de licencias, contrario a las versiones que presentaban la operación como un pago unilateral a Huawei. Ambas compañías mantuvieron bajo reserva las condiciones financieras del contrato.
El acuerdo permitirá que las dos empresas utilicen tecnologías patentadas por la otra, bajo las condiciones establecidas en el convenio. La adquisición adicional de patentes estadounidenses por parte de Qualcomm deberá recibir las autorizaciones regulatorias correspondientes.
¿Qué incluye el acuerdo de patentes entre Huawei y Qualcomm?
El convenio contempla licencias cruzadas de propiedad intelectual, un mecanismo mediante el cual dos compañías autorizan el uso de determinadas tecnologías desarrolladas y protegidas por cada una.
En este caso, las patentes abarcan cuatro áreas: comunicaciones 5G, inteligencia artificial, computación y redes. Se trata del primer acuerdo de licencias entre Huawei y Qualcomm que incorpora expresamente tecnologías 5G.
La operación también incluye la compra, por parte de Qualcomm, de ciertas patentes registradas por Huawei en Estados Unidos. Estas corresponden a tecnologías de computación, inteligencia artificial, redes y otros desarrollos no relacionados directamente con las comunicaciones celulares.
Las empresas señalaron que la concesión de licencias seguirá principios de condiciones justas, razonables y no discriminatorias, conocidos como FRAND, utilizados en acuerdos relacionados con tecnologías sujetas a estándares internacionales.
John Han, vicepresidente ejecutivo y director general de Licencias Tecnológicas de Qualcomm, destacó que el convenio reconoce la innovación de Huawei en 5G y otros campos tecnológicos.
Por su parte, Alan Fan, director de Propiedad Intelectual de Huawei, señaló que el acuerdo también reconoce las aportaciones de Qualcomm al desarrollo de las comunicaciones modernas.
Qualcomm niega que sea el pagador neto del convenio
La distribución de los pagos fue uno de los puntos que requirió una aclaración posterior al anuncio.
El 6 de octubre, Qualcomm rechazó las versiones que la identificaban como el pagador neto del acuerdo de licencias. La empresa precisó que el convenio contempla el uso recíproco de patentes y que sus condiciones económicas son confidenciales.
Esto significa que las dos compañías obtendrán derechos sobre tecnologías de la otra, aunque no se conoce públicamente el balance económico final de las licencias.
Qualcomm también desmintió que el convenio incluya LogicFold, una tecnología de fabricación de chips de Huawei mencionada en algunas publicaciones.
La empresa estadounidense distinguió esa información de la compra de determinadas patentes no celulares de Huawei registradas en Estados Unidos, una operación adicional al intercambio de licencias.
Huawei acumulará contratos de patentes por más de 6,900 millones de dólares
La propiedad intelectual se ha convertido en una fuente de ingresos para Huawei, que durante años ha destinado grandes recursos a la investigación y el desarrollo de tecnologías de comunicación.
De acuerdo con información difundida por la compañía y retomada por Reuters, una vez completado el nuevo convenio, el valor acumulado de sus contratos de licenciamiento de patentes superará los 6,900 millones de dólares.
Esta cifra corresponde al conjunto de acuerdos de licencias de Huawei, no exclusivamente al contrato firmado con Qualcomm.
La empresa china informó que su negocio de propiedad intelectual registra ingresos netos positivos desde 2021, después de años de inversiones en investigación y desarrollo.
En 2025, Huawei destinó más de 28 mil millones de dólares a investigación y desarrollo, una cantidad equivalente a cerca del 22 por ciento de sus ingresos totales.
La compañía también reportaba más de 165 mil patentes activas en todo el mundo al cierre de ese año.
La comercialización de estos derechos permite a los titulares de patentes obtener ingresos por tecnologías que otras compañías incorporan a sus productos, servicios o procesos de desarrollo.
Huawei y Qualcomm mantienen una relación de patentes desde 2001
Aunque el nuevo acuerdo incorpora tecnología 5G, las relaciones de licenciamiento entre las dos empresas comenzaron hace más de dos décadas.
En 2001, Huawei realizó su primer pago a Qualcomm por el uso de tecnología patentada. Diez años después, la compañía china recibió sus primeros ingresos por licencias de patentes a través de Motorola.
En 2020, Huawei y Qualcomm alcanzaron otro acuerdo de licencias que permitió resolver una disputa relacionada con derechos de propiedad intelectual.
El convenio anunciado en octubre de 2026 amplía esa relación hacia tecnologías utilizadas en redes móviles, inteligencia artificial y computación.
El acuerdo ocurre pese a las restricciones de Estados Unidos a Huawei
La nueva operación se produce mientras Huawei continúa enfrentando restricciones comerciales estadounidenses que han limitado su acceso a determinados procesadores avanzados y programas informáticos.
Estas medidas comenzaron a endurecerse en 2019 y llevaron a la compañía china a incrementar sus inversiones en investigación y desarrollo.
Sin embargo, el intercambio de patentes no equivale al levantamiento de las restricciones comerciales ni representa, por sí mismo, una autorización para nuevas ventas de procesadores de Qualcomm a Huawei.
Tampoco supone cambios inmediatos confirmados en los precios de los teléfonos inteligentes o en los servicios comerciales de conectividad 5G.
El convenio establece derechos de uso sobre determinadas invenciones, mientras que la compra de patentes estadounidenses de Huawei sigue sujeta a las autorizaciones regulatorias necesarias.
Las compañías no publicaron el monto de la operación, la duración exacta del contrato ni la fecha en que concluirá el proceso de aprobación.
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