La ciencia mexicana avanza hacia una solución que podría cambiar la vida de millones de pacientes con diabetes. Un equipo de investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México trabaja en el desarrollo de gotas oftálmicas basadas en la molécula natural vasoinhibina para combatir la retinopatía diabética, una de las principales causas de pérdida de visión y discapacidad visual en adultos en edad productiva.
El proyecto no solo representa una apuesta biomédica de alto nivel, también plantea sustituir uno de los tratamientos más agresivos y costosos que existen actualmente: las inyecciones intraoculares repetidas que deben aplicarse directamente en el ojo para intentar frenar el deterioro de la retina.
La retinopatía diabética amenaza la visión de millones de personas en México
La retinopatía diabética es una complicación crónica derivada de la diabetes mellitus que daña progresivamente la retina, el tejido ocular encargado de captar la luz y enviar imágenes al cerebro.
Cuando la enfermedad avanza sin control, los vasos sanguíneos del ojo comienzan a crecer de manera anormal, se vuelven frágiles, provocan hemorragias y reducen severamente la capacidad visual hasta conducir, en muchos casos, a la ceguera.
Especialistas de la UNAM advierten que este padecimiento:
- afecta a millones de personas;
- golpea principalmente a adultos jóvenes y en edad laboral;
- y genera costos médicos, emocionales y sociales muy elevados.
Por ello, encontrar una terapia accesible y menos invasiva se convirtió en una prioridad científica.

Así funcionan las nuevas gotas oftálmicas con vasoinhibina desarrolladas por la UNAM
El desarrollo nació en el Laboratorio de Endocrinología Molecular del Instituto de Neurobiología, ubicado en Juriquilla, Querétaro, bajo la línea de investigación encabezada por la científica Carmen Clapp.
Durante más de tres décadas, este equipo ha estudiado la vasoinhibina, una molécula natural del cuerpo humano capaz de regular el crecimiento de vasos sanguíneos.
El hallazgo decisivo ocurrió cuando los investigadores descubrieron que la actividad biológica más potente de esta molécula se concentra en apenas tres de sus 123 aminoácidos. Esa simplificación permitió diseñar un compuesto farmacológico mucho más pequeño, estable y apto para ser administrado como gotas oftálmicas.
El investigador Juan Pablo Robles explicó que esta formulación puede penetrar al interior del ojo y actuar directamente en la retina sin necesidad de procedimientos invasivos.

El nuevo tratamiento bloquearía el crecimiento anormal de vasos y sería más efectivo
La nueva terapia mexicana está diseñada para frenar la angiogénesis, es decir, la formación anormal de vasos sanguíneos que acelera el daño ocular en pacientes diabéticos.
Actualmente, muchos tratamientos atacan principalmente al factor de crecimiento endotelial vascular, conocido como VEGF.
Sin embargo, las gotas desarrolladas por la UNAM presentan una ventaja adicional:
- inhiben el VEGF;
- bloquean otras moléculas angiogénicas;
- y podrían ofrecer una protección más integral de la retina.
En otras palabras, no solo buscan retrasar el problema, sino contener varios de los mecanismos que desencadenan la pérdida de visión.
Además, al evitar las inyecciones oculares frecuentes, reducirían:
- dolor;
- riesgo de infección;
- costos hospitalarios;
- y abandono del tratamiento por parte de pacientes.
Los hallazgos ya fueron reconocidos por una revista científica internacional
Los resultados recientes de esta investigación fueron publicados en el Journal of Biological Chemistry con la investigadora Magdalena Zamora como autora principal.
El artículo recibió incluso un reconocimiento editorial por su relevancia e impacto dentro del campo biomédico, lo que coloca al proyecto mexicano en el radar científico internacional.
Este respaldo es importante porque valida no solo la novedad del compuesto, sino la seriedad del mecanismo molecular identificado por el equipo universitario.
El siguiente paso será probar las gotas en humanos
Aunque los resultados preclínicos han sido alentadores, la investigación todavía avanza hacia su etapa de validación clínica.
Es decir, el equipo ahora trabaja para llevar el fármaco a:
- pruebas de seguridad en humanos;
- estudios de eficacia clínica;
- y posterior escalamiento terapéutico.
Los científicos consideran que, si las siguientes fases mantienen resultados positivos, México podría ofrecer en los próximos años una alternativa no invasiva para enfermedades de la retina con potencial de aplicación global.
Ciencia mexicana de frontera con potencial mundial
El desarrollo de estas gotas oftálmicas no solo abre esperanza para personas con diabetes.
También demuestra que la investigación pública mexicana puede convertir décadas de ciencia básica en innovación clínica real.
La UNAM pasó de estudiar una molécula natural en laboratorio a diseñar un medicamento que podría prevenir la ceguera, disminuir gastos médicos y transformar la atención oftalmológica en millones de pacientes.
Se trata, en esencia, de un caso de innovación traslacional que confirma que México también puede competir en biomedicina avanzada cuando existe continuidad científica y visión de largo plazo
*OCR














