El próximo jueves los trabajadores de la empresa automotriz alemana deberán decidir con su voto si van a la huelga o aceptan la propuesta de aumento bianual de la armadora.
Hay una tendencia, sondeos y redes sociales, donde los técnicos de Volkswagen rechazan por algunos detalles lo que propuso la firma alemana después del 2 de octubre. Llevan dos momentos en que se han evitado las banderas rojinegras, el primero fue el 18 de agosto, y han llevado a cabo negociaciones con la supervisión de la Secretaría del Trabajo.
Por lo pronto el sindicato de la empresa se prepara con suspensiones escalonadas y transporte interno para consulta del convenio.
Para la consulta del aumento global del 13.16 por ciento, el Sitiavw anunció que se implementará un operativo de transporte interno y un paro de labores escalonado en los tres turnos, con el objetivo de que acudan a votar los 6 mil 440 sindicalizados.
Mediante un comunicado, el Comité Ejecutivo y la Comisión Revisora informaron que la jornada de votación tendrá lugar en la Nave 25 de la planta Volkswagen de México y comenzará a las 4:30 horas para concluir a las 18:00 horas. El sindicato informó que se habilitará un servicio de transporte en modalidad de carrusel al interior de la planta, que llevará a los trabajadores hacia la zona de votación y a sus áreas de trabajo.
Los trabajadores sindicalizados pueden volver a votar en contra del convenio porque no aceptan que la próxima revisión salarial sea dentro de dos años y se condicione el regreso de los 611 técnicos despedidos, cuando el Sitiavw y Volkswagen aseguraron que serían reincorporados en 2027.
El 11 de septiembre, los técnicos de Volkswagen manifestaron su no al acuerdo del secretario general del Sitiavw, Hugo Tlalpan, con ejecutivos de la empresa alemana, que establecía un incremento global al Contrato Colectivo de Trabajo del 10.04 por ciento.
En ese contexto, México volvió a marcar distancia de China y Brasil, esta vez por la sobreproducción industrial de automóviles, vehículos eléctricos, baterías, productos químicos, semiconductores básicos y paneles solares. Ahí van los intereses de la principal productora europea de vehículos, como es Volkswagen.
De acuerdo con un documento difundido por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, los ministros de Comercio del G20 se reunieron en Milwaukee, Wisconsin, los días 30 de septiembre y 1 de octubre de 2026, donde discutieron los riesgos que representa para las economías que algunos países tengan una capacidad de producción superior a lo que necesita el mercado.
La información publicada por la revista Proceso, derivado de ese encuentro, se dio a conocer una declaración conjunta, respaldada por México y otras economías, para impulsar medidas que permitan enfrentar el exceso de capacidad y producción industrial, como lo hace China.
El problema es que, si se fabrican más automóviles, baterías o paneles solares de los que el mercado puede absorber, se puede terminar afectando a las industrias de otros países, desalentando nuevas inversiones y poniendo en riesgo empleos.
“En particular, el exceso de capacidad y producción estructural provoca sobreproducción y una concentración excesiva de la producción; desalienta la inversión, la producción y la ampliación de la capacidad productiva basadas en condiciones de mercado; y perjudica las exportaciones que compiten bajo esas mismas condiciones”, sostuvo el documento respaldado por Argentina, Australia, Canadá, la Unión Europea, Francia, Alemania, India, Italia, Japón, la República de Corea, México, Polonia, Turquía, Reino Unido y Estados Unidos.
A pesar de haber participado en el encuentro del G20, China y Brasil no se mencionaron en el documento.
La intención es identificar los sectores donde existen mayores desequilibrios y “adoptar medidas eficaces que permitan enfrentar el exceso de capacidad y producción estructural en sectores considerados prioritarios”.
México está en las mesas de negociaciones del tratado con Estados Unidos y Canadá defendiendo a la industria automotriz que produce vehículos en nuestro país, fundamentalmente en la reducción de los aranceles que les permitan competir con los producidos en América del Norte y hoy sabemos que también con China que sobre produce unidades.
Esta es una semana importante para el futuro de Volkswagen de México.
De las anécdotas que se cuentan
El senador Alberto Anaya Gutiérrez, del PT, presentó una iniciativa para reformar la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, a fin de impedir que los menores de 13 años creen, contraten, registren, mantengan o utilicen cuentas en redes sociales.
La propuesta plantea adicionar el artículo 101 Bis 4 a dicho ordenamiento, para establecer la obligación de las empresas de redes sociales de implementar mecanismos de verificación de la edad de sus usuarios y garantizar que esa información no se utilice para fines distintos.
El legislador subrayó que los espacios virtuales llegan a interferir en la vida de los adolescentes a una edad de transformaciones emocionales, en la que los comentarios, reacciones, publicaciones y mensajes digitales repercuten en su experiencia social cotidiana.
Otro problema es el ciberacoso y la exposición constante a contenidos inadecuados para niñas y niños, enfatizó, ya que pueden encontrarse en la red con material violento, sexual, discriminatorio o que promueva conductas perjudiciales.
La propuesta está hecha, ¿tendrá éxito?
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*ARD