El actual proyecto del empresario Carlos Slim para invertir en el Centro Histórico de Puebla, no es el primero.
En 2014, estuvo en negociaciones con el gobernador Rafael Moreno Valle, en ese entonces propuso un desarrollo en varias manzanas de la capital, como lo hizo durante el rescate del Centro Histórico de la Ciudad de México.
Planteó que el mandatario expropiara casas y casi manzanas completas para el rescate que se proponía. La misión era imposible y Moreno Valle así lo explicó. No se llevó a cabo la inversión de Carso en Puebla.
Casi 12 años después, Slim regresa con un proyecto bajo el brazo y para ello adquirió edificios, casas y terrenos que estaban en venta o no tienen uso, con el fin de invertir más de 7 mil millones de pesos en los próximos dos años.
Una semana antes del uno de octubre, cuando se hizo público el proyecto, se reunió con el gobernador, Alejandro Armenta, para que conociera los detalles. No hubo críticas ni oposición, de hacerlas no se hubiera hecho público el interés de invertir de Slim.
En tempos políticos, las recientes críticas de los funcionarios estatales a la propuesta parecen golpes contra el presidente municipal, Pepe Chedraui, y su interés de reelegirse por Morena. El alcalde ha evitado subirse al ring y ha dicho que es un proyecto de particulares y no habrá desalojos de quienes habitan ahora en esos barrios y los aledaños.
El lunes, el gobernador evitó pronunciarse a favor o en contra del proyecto de Carlos Slim en el Paseo de San Francisco y precisó que corresponde al Instituto Nacional de Antropología e Historia y a la UNESCO valorar las intervenciones previstas en una zona con protección patrimonial.
Institucional, al fin, dejó en las autoridades federales y el organismo internacional las autorizaciones y opiniones evitando caer en la descalificación personal.
“El tema del proyecto que se presentó privado, yo me reservo mi opinión hasta que la Unesco y el INAH se pronuncien, que ellos nos digan; ellos son quienes tienen que hacer una valoración”, insistió.
El área de San Francisco cuenta con inmuebles y espacios históricos sujetos a protección, por lo que las intervenciones urbanas y arquitectónicas han requerido anteriormente la participación de autoridades especializadas. Durante la década de los noventa, en el sexenio de Manuel Bartlett promotor del proyecto del Paseo del Río San Francisco provocó preocupación por su posible impacto sobre construcciones históricas.
En 1998, la UNESCO dejó constancia de que el INAH, junto con autoridades estatales, había elaborado un plan de conservación y ordenamiento urbano y arquitectónico para el Paseo del Río San Francisco.
En 1993, el Centro del Patrimonio Mundial recibió información y comunicaciones relacionadas con un proyecto de desarrollo turístico para recuperar el antiguo Río San Francisco, ante la posibilidad de afectar construcciones históricas de los siglos XVII al XIX.
Este antecedente explica por qué Alejandro Armenta reserva su postura hasta conocer las valoraciones técnicas y científicas correspondientes.
La transformación del Paseo de San Francisco durante los años noventa involucró intervenciones sobre construcciones existentes en el área. Registros patrimoniales del INAH documentan inmuebles que fueron integrados al desarrollo urbano de la zona y propiedades que formaron parte de los procesos de expropiación asociados con aquella intervención.
El Patrimonio Edificado es sensible ante nuevos proyectos de transformación. La existencia de esos antecedentes no determina el impacto que tendrá el proyecto de Carlos Slim, y es importante una revisión especializada antes de aprobar legalmente las modificaciones.
Más que la grilla y las elecciones de 2027, como lo han hecho el gobernador Armenta y el alcalde Chedraui hay que cuidar el Patrimonio del Centro Histórico, que es de todos los poblanos y Patrimonio de la Humanidad.
De las anécdotas que se cuentan
Para quien lo quiera entender.
Ayer, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que el proyecto de Carlos Slim en Puebla deberá contar con todos los permisos y cumplir las normas de desarrollo urbano, medio ambiente y protección patrimonial.
Explicó que el INAH tendrá que revisar sus alcances y establecer las condiciones que correspondan para cualquier intervención en una zona con valor histórico.
Freno a la grilla electoral de los morenistas
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*ARD