Aunque en México, la planta Volkswagen de Puebla y el complejo de Audi en San José Chiapa forman parte de un tablero global del consorcio, sus operaciones en el país continúan con sus planes comerciales, como los programas de financiamiento y la producción de modelos clave, aunque la revisión de la estrategia global ha puesto en alerta al sector automotriz mexicano ante los ajustes operativos mundiales.
En ese contexto, el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz, Similares y Conexos Volkswagen de México (SITIAVW) entregó formalmente la semana pasada a los ejecutivos el pliego petitorio de la revisión contractual 2026, en el que solicita un incremento global del 17% para los más de 7 mil sindicalizados de la armadora en Puebla.
La propuesta contempla un alza de 13% directo al salario y 4% en prestaciones.
A nivel internacional, Grupo Volkswagen ha acelerado un plan integral de reestructuración global para enfrentar la presión competitiva, especialmente de fabricantes asiáticos, y un entorno económico complejo.
La estrategia pretende reducir costos drásticamente, optimizar el portafolio de vehículos, priorizar el software y fortalecer su presencia regional.
Ante el aumento de la presión en los márgenes de ganancia, el grupo planea reducciones de costos masivas que podrían implicar el recorte de hasta 100 mil empleos a nivel global hacia 2030, además de cierres de plantas en Alemania para recuperar competitividad y lograr ahorros anuales de 6 mil millones de euros.
En materia de prestaciones, para su próxima revisión el sindicato de Puebla planteó mejoras en conceptos como el aguinaldo, además de aumentar en un punto porcentual el fondo de ahorro, entre otros beneficios establecidos en el contrato colectivo de trabajo.
Volkswagen Group tiene un impacto decisivo en la economía poblano, representando aproximadamente el 40% del PIB manufacturero estatal y generando cerca de 12 mil empleos directos.
Su planta de Cuautlancingo ha experimentado un sólido repunte y una transformación histórica hacia la electromovilidad. La planta actualmente ensambla los modelos Jetta, Tiguan y Taos, y consolida su transición tecnológica.
Tendrá una inversión de 942 millones de dólares, destinada a integrar a Puebla en el Hub de Electromovilidad y modernizar la infraestructura hacia vehículos eléctricos e híbridos.
La inversión de 600 millones de dólares, específicamente para la nueva plataforma de producción de sedanes 100 por ciento eléctricos, destinados a los mercados de Estados Unidos y Canadá.
Planta de Pintura de 763.5 millones de dólares adicionales para una nueva nave de hojalatería y pintura.
Tras algunos años de ajustes operativos, las exportaciones de Volkswagen de México han mostrado una recuperación acelerada. Durante el primer cuatrimestre, las exportaciones crecieron un 70.7 por ciento interanual. Tan solo en los primeros cinco meses, la armadora envió más de 134 mil unidades a más de 15 países, principalmente a Estados Unidos, Canadá y mercados sudamericanos.
El ecosistema de VW, junto con otras armadoras como Audi, sostiene gran parte de la economía regional. Históricamente, las exportaciones de Volkswagen de México han representado hasta el 16 por ciento del total nacional automotriz.
Con la presentación formal del pliego petitorio se cumple con lo establecido por la legislación laboral y da inicio al proceso de negociación entre la representación sindical y la empresa para definir los términos de la revisión contractual de este año.
Volkswagen de México presentará una contrapropuesta que será discutida con la representación sindical. En caso de que la oferta de la empresa sea considerada viable por el SITIAVW, esta será sometida a consulta mediante voto personal, libre, directo y secreto de los sindicalizados, quienes decidirán si aceptan o rechazan el convenio.
Si la mayoría de los trabajadores rechaza la propuesta patronal, sindicato y empresa deberán retomar las negociaciones para construir una nueva oferta que nuevamente será sometida a votación.
Lo siguiente sería la huelga.
De las anécdotas que se cuentan
Durante su historia en Puebla, la planta automotriz de Volkswagen ha estallado 6 huelgas.
Todas ellas se han originado por desacuerdos en las revisiones salariales y contractuales entre la empresa y el SITIAVW.
La lista de los conflictos con las banderas rojinegras es la siguiente:1981, que duró 8 días. Los trabajadores exigían un 36% de aumento salarial y la empresa ofrecía un 30%. En 1987 fue la huelga más larga, con una duración de 57 días. Los obreros consiguieron un aumento tras fuertes manifestaciones en la ciudad.
En 1992, un conflicto marcado por divisiones internas en el sindicato y la desregulación de las condiciones laborales. Para 2000, estalló en el mes de agosto, cuando el sindicato demandaba un 27 por ciento de aumento directo al tabulador.
En 2006, duró 5 días tras rechazar los ofrecimientos iniciales de la armadora alemana. Para 2009, la huelga más reciente, que duró 6 días. Estalló porque el sindicato pedía un 8 por ciento de aumento y la empresa ofrecía solo un uno por ciento.
Los factores de producción representan a la empresa más importante del estado y uno de los sindicatos más combativos del país.
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