Por si lo que requiere el gobierno federal es información de los delitos de los sinaloenses coludidos con los carteles de la droga, que dieron dinero para ganar posiciones políticas, pronto se conocerán más detalles.
La Fiscalía Federal para el Distrito Sur de Nueva York y la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) anunciaron las acusaciones formales contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como contra otros nueve funcionarios mexicanos en activo y retirados, por presuntos delitos de narcotráfico, conspiración y posesión de armas de uso exclusivo del Ejército.
Pruebas las tienen.
Según el documento oficial, los acusados habrían participado en una red de colaboración con el Cártel de Sinaloa, mediante la cual se habría facilitado la venta de grandes cantidades de drogas hacia Estados Unidos a cambio de sobornos, protección institucional y apoyo político. Agrega:
“Entre las sustancias señaladas se incluyen fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina.
“Incluyen a exfuncionarios y mandos de seguridad de Sinaloa, entre ellos legisladores, exsecretarios estatales, mandos policiales y autoridades municipales, como el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil. Según el expediente, todos los señalados habrían ocupado posiciones clave dentro del aparato gubernamental y de seguridad en el estado.
“El fiscal federal Jay Clayton afirmó que el Cártel de Sinaloa opera con apoyo de redes de corrupción institucional, señalando que estas estructuras permiten el tráfico de drogas hacia territorio estadounidense. Por su parte, el titular de la DEA, Terrance Cole, calificó al grupo criminal como una organización terrorista que utiliza sobornos y violencia para sostener sus operaciones.
“Según los alegatos presentados ante la corte federal, los funcionarios habrían protegido a integrantes del cártel, filtrado información de operativos, facilitado el traslado de cargamentos ilegales y permitido actos de violencia, incluyendo secuestros y asesinatos relacionados con la disputa criminal.
“El documento judicial también sostiene que los acusados habrían recibido beneficios económicos millonarios a cambio de estas operaciones, y que algunos de ellos habrían participado directamente en acciones violentas contra personas vinculadas a investigaciones internacionales”.
Las autoridades subrayan que el caso forma parte de una estrategia más amplia contra redes de narcotráfico transnacional y corrupción institucional. El proceso judicial está asignado a la jueza federal Katherine Polk Failla.
La acusación precisa que todos los señalados se consideran inocentes hasta que un tribunal determine lo contrario, y que las sanciones podrían incluir penas que van desde décadas de prisión hasta cadena perpetua, dependiendo de cada cargo imputado.
Hay un compromiso de Estados Unidos que todo saldrá bien, a pesar de quienes desde la oscuridad trabajan por resultados perversos
De las anécdotas que se cuentan
Cómo un buscavidas lacandón, que durante mucho tiempo no tuvo más patrimonio que un machete, llegó a hacer fortuna traficando drogas y personas, sin que nadie hiciera nada por evitarlo.
“¿Cómo este ex policía estatal construyó dos pistas de aterrizaje en la selva de Chiapas, una de ellas reconvertida en la zona arqueológica de Bonampak, la antigua ciudad maya, que pasó de recibir a peritos arqueólogos a fajos de cocaína?”, señala una investigación del diario español El País.
Cabrero Segundo López es el protagonista de esta historia, que culmina con 33 militares secuestrados por El Cabra intercambiados por la devolución de 100 kilos de cocaína incautada.
Los vecinos cuentan que al principio Cabrera se ganaba la vida cortando una palma usada de decoración llamada xate.
Pero llegó una detención por llevar un arma sin licencia, luego tres años por la policía de Chiapas. Y a partir de 2015, con 32 años, se dedicó a construir un imperio criminal en la selva fronteriza con Guatemala, sometiendo a la policía, a la fiscalía y hasta el Ejército.
Es la historia de cómo crece y funciona el tráfico de drogas y migrantes al calor de la corrupción, la impunidad y la fragilidad de las instituciones. Pero también de los complejos y viejos conflictos del sur de Chiapas, una maraña de violencias donde se confunden poderes políticos, económicos, grupos armados y, en los últimos años, el crimen organizado.
El origen es el control del territorio y los recursos naturales, como la reserva de la biosfera Montes Azules, una de las joyas naturales de Norteamérica.
Otro caso de impunidad y colusión de los delincuentes con gente del poder. No sólo se da en el norte de la República, también hay ejemplos en el sureste.
El crimen prevalece ¿hasta cuándo?
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