La presidenta Claudia Sheinbaum instruyó al director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo, a reabrir la negociación salarial con los trabajadores, luego de que la mayoría de los participantes en una consulta nacional rechazó el incremento global del 6.8 por ciento acordado previamente con la dirigencia sindical.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum explicó que Robledo deberá analizar una nueva propuesta entre el 15 y el 16 de octubre, considerando tanto las demandas de los trabajadores como las posibilidades financieras del instituto.
La decisión se produjo después de la votación realizada el miércoles 14 de octubre, en la que los trabajadores sindicalizados expresaron su desacuerdo con el aumento negociado por el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS).
Aunque la presidenta abrió la posibilidad de mejorar la oferta, todavía no existe un nuevo porcentaje de incremento aprobado.
Trabajadores del IMSS rechazan aumento del 6.8% en consulta nacional
La propuesta salarial había sido aprobada por el Congreso Nacional del SNTSS para la revisión contractual 2026-2027, pero generó inconformidad entre trabajadores que consideraron insuficiente el incremento.
El ajuste global estaba integrado por 2.9 por ciento directo al salario tabular y 3.9 por ciento en prestaciones, particularmente en el concepto contractual de ayuda para renta de casa habitación.
De acuerdo con el IMSS, esta última prestación forma parte de las percepciones fijas que los trabajadores reciben cada quincena y tiene un tratamiento fiscal distinto al salario tabular.
Sin embargo, grupos de trabajadores señalaron que la propuesta no respondía a sus necesidades económicas y exigieron una mejora mayor al sueldo base.
La consulta del 14 de octubre permitió que los sindicalizados decidieran mediante voto personal, libre, directo y secreto si aceptaban el acuerdo alcanzado por sus representantes.
Tras conocerse el resultado, el secretario general del SNTSS, Rafael Olivos Hernández, reconoció el triunfo del rechazo y la necesidad de retomar las conversaciones con las autoridades del Seguro Social.
Sheinbaum pide a Zoé Robledo mejorar la propuesta salarial
La presidenta Claudia Sheinbaum informó que solicitó a Zoé Robledo revisar las condiciones de una nueva negociación para encontrar alternativas que beneficien a los trabajadores.
La mandataria destacó que la votación permitió a los sindicalizados expresar directamente su postura frente a una decisión tomada por su dirigencia.
También explicó que el sindicato podría solicitar una prórroga para continuar las conversaciones, debido a la cercanía del 16 de octubre, fecha prevista para la entrada en vigor del ajuste salarial.
Sheinbaum estableció que cualquier modificación deberá considerar la capacidad financiera del IMSS.
La instrucción presidencial contempla revisar el aumento, pero también analizar las demás demandas laborales que han motivado las manifestaciones de los últimos días.
Por ahora, el nuevo ofrecimiento dependerá de las conversaciones entre las autoridades del instituto y la representación sindical.
Trabajadores exigen aumento del 10% y mejores condiciones laborales
El conflicto salarial comenzó a intensificarse durante la segunda semana de octubre, cuando grupos de trabajadores del IMSS realizaron movilizaciones en Ciudad de México y otras entidades.
Entre sus principales exigencias se encuentra un incremento mínimo del 10 por ciento directo al salario base, superior al ajuste tabular de 2.9 por ciento contemplado en la propuesta rechazada.
Los inconformes también reclaman mayor contratación de personal, cobertura de plazas vacantes y mejores condiciones para desarrollar sus actividades en hospitales y unidades médicas.
A estas demandas se suman el abasto de medicamentos e insumos médicos, el mantenimiento de instalaciones y la disponibilidad de equipos necesarios para atender a los pacientes.
Otro de los puntos de inconformidad es el sistema de jubilaciones y pensiones. Algunos manifestantes exigen recuperar condiciones anteriores y modificar el esquema de Afores.
Asimismo, sectores disidentes han solicitado la salida de Rafael Olivos Hernández de la dirigencia del sindicato, al considerar que no representa adecuadamente sus intereses.
El IMSS ha señalado que las modificaciones al régimen de pensiones y a las Afores requieren cambios legales que no dependen exclusivamente del instituto.
¿Qué pasará con el aumento salarial del IMSS después del rechazo?
El resultado de la consulta obliga a revisar la propuesta que se había negociado para el periodo 2026-2027.
El siguiente paso es establecer una nueva mesa de trabajo para determinar si existen condiciones que permitan mejorar el ofrecimiento salarial y atender otras demandas del personal.
La posibilidad de una prórroga en la negociación cobra importancia porque el incremento estaba previsto para entrar en vigor el 16 de octubre.
Sin embargo, la apertura de nuevas conversaciones no significa que los trabajadores recibirán automáticamente el aumento del 10 por ciento que solicitan algunos grupos.
Tampoco implica que la nueva oferta deba limitarse exclusivamente al salario. Las autoridades han planteado revisar otros asuntos relacionados con las condiciones laborales y la operación de las unidades médicas.
El porcentaje definitivo dependerá del acuerdo que se alcance y del procedimiento de aprobación que corresponda.
IMSS asegura que hospitales y clínicas mantienen sus servicios
Las manifestaciones de trabajadores también han generado preocupación por la atención a los derechohabientes.
El IMSS informó que mantiene en operación sus hospitales y unidades médicas, con servicios de urgencias, hospitalización, terapia intensiva, atención de partos y hemodiálisis.
La institución pidió a los manifestantes mantener libres los accesos a hospitales y clínicas, especialmente los destinados al traslado de pacientes y ambulancias.
En respuesta a las inconformidades, Zoé Robledo anunció una estrategia de acercamiento con trabajadores de 277 hospitales para identificar problemas relacionados con personal, medicamentos, equipamiento e infraestructura.
El director del Seguro Social también ha defendido las contrataciones realizadas en los últimos años y los esfuerzos para ampliar la capacidad de atención.
No obstante, las demandas expuestas por los trabajadores muestran que persisten desacuerdos sobre las condiciones laborales y los recursos disponibles en distintas unidades.
El rechazo del aumento salarial del 6.8 por ciento abre una nueva etapa de negociación entre el IMSS y su personal sindicalizado.
La instrucción de Sheinbaum coloca ahora en manos de Zoé Robledo la búsqueda de una alternativa que atienda las inconformidades sin comprometer las capacidades financieras del instituto, mientras los trabajadores esperan conocer si la nueva propuesta responderá a sus demandas.
*OCR