Vicente Fox regresó a la sede nacional del PRI 26 años después de protagonizar la elección que terminó con más de siete décadas de gobiernos priistas en la Presidencia de México. Esta vez no llegó como adversario, sino para reunirse con Alejandro “Alito” Moreno y hablar de democracia, contrapesos, participación ciudadana y construcción de una alternativa política.
La imagen del expresidente sentado junto a la actual dirigencia tricolor concentra uno de los giros más llamativos de la política mexicana: en 2000, Fox derrotó al PRI y sacó al partido de Los Pinos; en 2026 acudió a su Comité Ejecutivo Nacional para discutir coincidencias con sus dirigentes.
El encuentro ocurrió además en pleno reacomodo de la oposición rumbo a las elecciones de 2027, apenas días después de que Moreno convocara públicamente a construir un frente capaz de enfrentar electoralmente a Morena.
Fox vuelve al PRI 26 años después de derrotarlo
La reunión se realizó el 4 de septiembre en el Salón Presidentes de la sede nacional del PRI, en Ciudad de México.
Por parte del tricolor participaron Alejandro Moreno; Manuel Añorve, coordinador de los senadores priistas, y Rubén Moreira, coordinador de la bancada en la Cámara de Diputados.
Fox acudió acompañado por integrantes de Alma de México, organización civil que encabeza, entre ellos Juan Carlos Romero Hicks, Rodolfo Elizondo, José Espina, Juan Hernández, José Luis Salas Cacho y Víctor Guerrero Chávez.
Durante la conversación abordaron la situación política nacional, la defensa de las instituciones y las libertades, el fortalecimiento de contrapesos y una mayor participación ciudadana.
Fox y Moreno también plantearon sumar esfuerzos entre ciudadanos, organizaciones civiles y fuerzas políticas para construir una alternativa política.
En 2000 Fox acabó con 71 años de presidencias priistas
El simbolismo de la reunión se remonta al 2 de julio de 2000.
Vicente Fox compitió por la Presidencia como candidato de la Alianza por el Cambio, integrada por PAN y PVEM, frente al priista Francisco Labastida Ochoa.
El resultado oficial dio a Fox 15 millones 988 mil 544 votos, equivalentes al 42.52%, mientras Labastida obtuvo 13 millones 576 mil 189 sufragios, 36.10%.
Aquella victoria terminó con 71 años consecutivos del PRI al frente de la Presidencia de la República y convirtió a Fox en símbolo de la primera alternancia presidencial después de décadas de dominio tricolor.
Veintiséis años después, la fotografía cambió por completo: el mismo político que encabezó la derrota histórica del PRI apareció sentado con su dirigencia nacional hablando de coincidencias frente al partido que actualmente gobierna México.
Fox ya había celebrado el “renacimiento” del PRI
El acercamiento no comenzó con la visita del 4 de septiembre.
En junio de 2026, después de la elección local de Coahuila, Fox celebró públicamente los resultados del PRI, que ganó los 16 distritos electorales de mayoría en disputa.
El expresidente manifestó entonces que le daba gusto ver al partido “renacer como el Ave Fénix” y destacó su desempeño electoral.
La secuencia política es clara: en junio elogió la recuperación electoral priista y tres meses después acudió personalmente al CEN del partido para reunirse con Alejandro Moreno y sus coordinadores parlamentarios.
El cambio coloca a Fox dentro de una etapa en la que antiguos adversarios buscan puntos de encuentro frente al predominio electoral de Morena.
“Alito” ya había llamado a construir un frente opositor
La visita también coincidió con el llamado que Alejandro Moreno lanzó desde el Congreso apenas unos días antes.
El dirigente del PRI planteó integrar un amplio frente opositor rumbo a las elecciones de 2027 y 2030, con el objetivo de articular a partidos y sectores ciudadanos frente a Morena.
Tres días después, Fox llegó a la sede priista.
Durante el encuentro, Moreno habló de construir una oposición “firme, responsable y con capacidad para sumar”, mientras ambas partes coincidieron en ampliar la participación social y generar acuerdos entre actores políticos y ciudadanos.
La reunión coloca así la relación entre Fox y el PRI dentro de una discusión mucho mayor: cómo reorganizar a la oposición antes de la elección intermedia de 2027.
Alma de México entra en el diálogo político
Fox acudió al encuentro como cabeza de Alma de México, organización civil enfocada en participación ciudadana y defensa de la democracia.
El expresidente planteó continuar promoviendo reuniones con distintos actores sociales y políticos, mientras la dirigencia priista expresó disposición para mantener conversaciones con organizaciones, ciudadanos y liderazgos políticos.
La presencia de figuras con trayectoria panista junto a la dirigencia del PRI reforzó el significado político de las imágenes difundidas tras el encuentro.
Fox realizó incluso su conocido gesto de la “V”, mientras aparecía junto con Moreno, Añorve y Moreira en una fotografía que rápidamente comenzó a circular por redes y medios.
Sheinbaum responde: “quieren regresar al pasado”
La reunión provocó una reacción inmediata desde el gobierno federal.
Un día después, durante su gira de rendición de cuentas en Colima, Claudia Sheinbaum utilizó el encuentro entre Fox y Alejandro Moreno para reforzar sus críticas al PRI y al PAN.
La presidenta afirmó que ambos representan el periodo político que identifica con “corrupción y privilegios” y presentó la fotografía como ejemplo de la convergencia entre los dos partidos.
Sheinbaum recordó durante su discurso los gobiernos anteriores y sostuvo que PRI y PAN se apoyaron durante décadas pese a presentarse como fuerzas distintas.
Al referirse directamente a la reunión de Fox y Moreno lanzó: “¡Imagínense!, quieren regresar al pasado de corrupción y privilegios”.
La respuesta presidencial terminó de colocar el encuentro dentro del choque político rumbo al siguiente proceso electoral.
Una fotografía resume 26 años de cambios políticos
En 2000, Fox convirtió la salida del PRI de Los Pinos en el símbolo central de su campaña y de su victoria.
En 2026, el panorama partidista es distinto. El PAN dejó la Presidencia en 2012, el PRI regresó durante el sexenio de Enrique Peña Nieto y Morena conquistó el Ejecutivo federal en 2018, posición que mantiene con Claudia Sheinbaum.
La visita de Fox al PRI retrata esa transformación.
El hombre que derrotó al tricolor ahora comparte con su dirigencia la búsqueda de una oposición con capacidad para competir frente a Morena, mientras Alejandro Moreno coloca la construcción de alianzas entre sus prioridades rumbo a 2027.
De la elección que terminó con 71 años del PRI en la Presidencia a una reunión entre antiguos adversarios pasaron 26 años. La fotografía de Fox con “Alito” muestra hasta qué punto cambió el tablero político mexicano.
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