La cerveza, las sopas instantáneas, salsas, aderezos y otros alimentos con exceso de sodio quedaron en la mira de diputados que preparan propuestas fiscales para 2027. El planteamiento contempla aumentar la carga tributaria de la cerveza en un equivalente de 60 centavos a un peso por unidad, dependiendo de su precio y presentación.
La medida todavía no está aprobada ni significa que todas las cervezas subirán automáticamente un peso en las tiendas. Se trata de conclusiones y propuestas elaboradas dentro de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, que deberán recorrer el proceso legislativo antes de convertirse en una modificación al IEPS.
El segundo frente apunta directamente a productos que superen los parámetros permitidos de sodio, donde aparecen desde sopas instantáneas hasta embutidos y salsas. Para este grupo todavía no existe una cuota específica por producto, pero los legisladores calculan que podría generar alrededor de 12 mil millones de pesos adicionales.
¿Cuánto podría aumentar el impuesto a la cerveza?
La propuesta surgió de los trabajos realizados para revisar el tratamiento fiscal de las bebidas alcohólicas. La diputada Vanesa López planteó ajustar el gravamen aplicado a la cerveza para obtener entre 60 centavos y un peso adicional por unidad.
El monto dependería de características como precio y presentación, por lo que no se contempla una cantidad idéntica para todas las cervezas.
Los cálculos presentados estiman que el cambio aportaría cerca de 6 mil 500 millones de pesos adicionales. Bajo el escenario expuesto, los ingresos considerados pasarían de alrededor de 140 mil 586 millones a 147 mil 37 millones de pesos, equivalente a un incremento aproximado de 4.6%.
El argumento de los legisladores parte de la estructura del mercado. La cerveza representa alrededor de 93.1% del volumen de bebidas alcohólicas comercializadas en México, pero genera 63.3% de la recaudación de IEPS del sector.
Los destilados concentran apenas 6.3% del volumen y aportan 33.3% del impuesto, mientras el vino representa 0.6% del volumen y contribuye con aproximadamente 3.5%.

La cerveza ya paga IEPS en México
El cambio analizado no crearía desde cero un impuesto a la cerveza.
La legislación vigente establece una tasa de 26.5% de IEPS para bebidas alcohólicas y cerveza con graduación de hasta 14 grados G.L. Las bebidas de más de 14 y hasta 20 grados pagan 30%, mientras aquellas superiores a 20 grados están sujetas a una tasa de 53%.
Consultar la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios
El debate para 2027 pretende, por tanto, elevar la carga existente sobre la cerveza. El mecanismo técnico todavía debe quedar plasmado en una propuesta legislativa antes de saber cómo se aplicaría exactamente.
Tampoco puede asumirse que un peso adicional de impuesto represente obligatoriamente un peso más en el precio final de una cerveza. El costo que termine absorbiendo el consumidor dependerá de la estructura final del gravamen y de cuánto trasladen productores, distribuidores y comercios al precio de venta.

Sopas, salsas y embutidos podrían pagar más
El otro cambio estudiado incorpora un criterio diferente: el exceso de sodio.
La Comisión de Hacienda analiza un gravamen extrafiscal para productos procesados que superen los parámetros sanitarios establecidos y que actualmente pueden portar el sello frontal de “EXCESO SODIO”. Entre los artículos mencionados aparecen sopas instantáneas, aderezos, salsas y embutidos.
La lista definitiva todavía no existe y se plantea excluir productos considerados parte de la canasta básica. Tampoco se ha revelado cuánto pagaría específicamente una sopa instantánea, un paquete de salchichas o una botella de salsa.
El presidente de la Comisión de Hacienda, Carol Antonio Altamirano, calculó que el gravamen a productos con exceso de sodio podría generar unos 12 mil millones de pesos adicionales. Sumados a los 6 mil 500 millones estimados por el ajuste a la cerveza, el potencial de recaudación ronda 18 mil 500 millones de pesos.

México ya cobra IEPS a algunos alimentos
El sistema fiscal mexicano ya contempla un impuesto especial para determinados productos alimenticios.
La Ley del IEPS establece actualmente una tasa de 8% para alimentos no básicos con una densidad calórica de 275 kilocalorías o más por cada 100 gramos. La lista incluye botanas, productos de confitería, chocolates, flanes, dulces, alimentos preparados a base de cereales y helados, entre otros.
La propuesta para 2027 abriría una vía diferente: utilizar el nivel de sodio como criterio para aplicar una carga fiscal a determinados productos procesados.
El argumento sanitario parte de los efectos relacionados con su consumo excesivo. La Organización Mundial de la Salud recomienda a los adultos ingerir menos de 2 mil miligramos de sodio al día y advierte que un consumo elevado incrementa la presión arterial y el riesgo de enfermedades cardiovasculares. En 2023, alrededor de 1.7 millones de muertes estuvieron asociadas mundialmente con un consumo excesivo de sodio.

No hay nuevo impuesto aprobado para 2027
Hasta ahora, la discusión ocurre dentro de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados y no constituye todavía un impuesto vigente.
El propio planteamiento sobre productos con exceso de sodio fue presentado como una iniciativa construida por legisladores y grupos de trabajo, no como una medida fiscal ya aprobada. La definición de productos, tasas, cuotas y mecanismos de cobro permanece pendiente.
Por eso, ni la cerveza tiene asegurado un aumento de un peso ni las sopas instantáneas, salsas o embutidos cuentan ya con un impuesto específico para 2027.
Lo que sí está sobre la mesa es una propuesta que podría tener impacto directo en productos de consumo cotidiano y que, bajo las estimaciones legislativas actuales, permitiría obtener más de 18 mil millones de pesos adicionales entre cerveza y alimentos con exceso de sodio
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