La tormenta tropical Marie aceleró su fortalecimiento en el océano Pacífico y durante la mañana de este miércoles alcanzó vientos máximos sostenidos de 110 kilómetros por hora, una intensidad que la coloca muy cerca de convertirse en huracán. El sistema se localizaba a unos 670 kilómetros al sur-suroeste del extremo sur de Baja California, con desplazamiento hacia el noroeste a 15 km/h.
El escenario no contempla por ahora un impacto directo sobre territorio mexicano y no existen vigilancias ni avisos costeros activos. Sin embargo, la extensa circulación de Marie reforzará las lluvias en Baja California Sur y el occidente del país, mientras genera oleaje elevado en la península de Baja California y costas del Pacífico Central mexicano.
Marie podría convertirse en huracán categoría 2
El aviso oficial del Centro Nacional de Huracanes sobre Marie establece que el ciclón podría convertirse en huracán durante este miércoles 2 de septiembre, favorecido por aguas cálidas y condiciones atmosféricas adecuadas para continuar intensificándose durante aproximadamente dos días.
La proyección del organismo estadounidense apunta a una evolución rápida. Marie podría alcanzar 80 millas por hora durante la noche del miércoles, subir a 90 mph el jueves y aproximarse a 105 mph —unos 169 km/h— entre viernes y las primeras horas del sábado. Esa intensidad corresponde a un huracán categoría 2 en la escala Saffir-Simpson.
El pronóstico no implica que Marie vaya a tocar tierra con esa fuerza. Su trayectoria prevista mantiene el centro del ciclón sobre aguas abiertas del Pacífico, primero hacia el noroeste y posteriormente hacia el oeste-noroeste, alejándose gradualmente de México.
Lluvias fuertes y oleaje elevado en México
Aunque Marie permanezca mar adentro, sus efectos ya se combinan con otros sistemas meteorológicos que afectan al país. Para este miércoles, el Servicio Meteorológico Nacional prevé lluvias muy fuertes de 50 a 75 milímetros en el sur de Baja California Sur, este de Sonora, oeste y suroeste de Chihuahua, norte de Nayarit y zonas del norte, centro y este de Michoacán.
También se esperan lluvias fuertes de 25 a 50 milímetros en Sinaloa, Durango, Zacatecas, Aguascalientes, Jalisco, Colima, Guerrero, Guanajuato, Querétaro, Hidalgo, Estado de México, Puebla, Veracruz, Oaxaca, Chiapas, Campeche, Yucatán y Quintana Roo.
En las costas de Baja California Sur el oleaje podría alcanzar entre 2.5 y 3.5 metros, mientras que Sinaloa, Nayarit, Jalisco, Colima y Michoacán enfrentarán mar de fondo con olas de 1.5 a 2.5 metros. El Centro Nacional de Huracanes también advierte que las marejadas generadas por Marie pueden producir oleaje peligroso y corrientes de resaca durante los próximos días.
Puebla tendrá lluvias, pero no únicamente por Marie
El pronóstico para este miércoles coloca al oeste de Puebla con precipitaciones de 25 a 50 milímetros, además de posibles rachas de viento de 30 a 50 km/h. Las zonas serranas podrían registrar temperaturas mínimas de entre 0 y 5 grados, mientras que el norte y suroeste del estado alcanzarían máximas de 35 a 40 grados.
Las lluvias en Puebla no pueden atribuirse exclusivamente a Marie. Sobre el territorio nacional también interactúan canales de baja presión, circulaciones ciclónicas, vaguadas en niveles altos y las ondas tropicales 35 y 36. La combinación de estos fenómenos aumenta la posibilidad de tormentas eléctricas, caída de granizo, encharcamientos e inundaciones en distintas regiones.
¿Marie tocará tierra en México?
Hasta la actualización de la mañana de este miércoles, la trayectoria oficial mantiene a Marie alejada de las costas mexicanas. No hay una previsión de entrada a tierra ni avisos costeros por el ciclón. Su principal amenaza para México se concentra en los efectos indirectos derivados de su circulación y del oleaje que genera sobre el Pacífico.
Después de alcanzar su máxima intensidad prevista entre jueves y viernes, Marie comenzaría a encontrar aguas progresivamente más frías y aire más seco durante el fin de semana, condiciones que favorecerían su debilitamiento mientras continúa alejándose hacia el Pacífico abierto.
Las autoridades meteorológicas mantienen la vigilancia porque las lluvias fuertes pueden provocar crecidas de ríos y arroyos, deslaves, inundaciones, encharcamientos y reducción de visibilidad, mientras las rachas de viento pueden derribar árboles y anuncios publicitarios.
*OCR









