Pacientes, familiares, personas cuidadoras y activistas recorrieron el Centro Histórico de la Ciudad de México para exigir que avance la discusión sobre la legalización de la eutanasia y el reconocimiento del derecho de las personas con enfermedades incurables a decidir sobre el final de su vida.
La movilización, encabezada por Samara Martínez, impulsora de la llamada Ley Trasciende, partió de las inmediaciones del Palacio de Bellas Artes y llevó sus demandas ante el Congreso capitalino y otras autoridades. La iniciativa busca abrir una ruta legal para que determinadas personas puedan acceder a una muerte médicamente asistida bajo requisitos y controles específicos.
“Mi cuerpo, mi vida”: la exigencia llegó al Congreso de CDMX
Durante el recorrido del 28 de agosto, los manifestantes avanzaron con consignas centradas en la autonomía personal y el derecho a decidir frente a enfermedades incurables o padecimientos que provocan sufrimiento prolongado. El contingente entregó documentos, propuestas legislativas y firmas de respaldo para pedir que el tema entre formalmente a discusión.
La marcha pasó por el Congreso de la Ciudad de México y continuó hacia el Zócalo. Posteriormente, una representación del movimiento acudió al Antiguo Palacio del Ayuntamiento, donde Samara Martínez sostuvo una reunión con la jefa de Gobierno, Clara Brugada. Tras el encuentro, la activista afirmó que existe disposición para colocar la discusión entre los asuntos prioritarios del próximo periodo legislativo.
En el Congreso capitalino, la diputada Xóchitl Bravo recibió parte de la documentación y manifestó públicamente su respaldo personal a que el tema sea analizado. El planteamiento ahora deberá convertirse en una propuesta legislativa y atravesar el proceso de discusión, dictaminación y eventual votación.

¿Qué propone la Ley Trasciende?
La Ley Trasciende plantea modificar el marco jurídico para reconocer distintas herramientas relacionadas con una muerte digna, entre ellas los cuidados paliativos, el rechazo de tratamientos, la voluntad anticipada y la asistencia médica para morir.
Uno de sus ejes es regular la eutanasia y el suicidio médicamente asistido bajo condiciones clínicas verificables, consentimiento libre e informado y procedimientos supervisados. La propuesta también contempla ampliar el acceso a cuidados paliativos y establecer mecanismos nacionales de voluntad anticipada.
También plantea reglas para la objeción de conciencia del personal médico, pero con la obligación de que las instituciones cuenten con profesionales no objetores para que una solicitud que cumpla con los requisitos legales no quede bloqueada únicamente por esa causa.
Samara Martínez, quien vive con insuficiencia renal crónica en etapa terminal, ha convertido su experiencia como paciente en el eje de una campaña que comenzó antes de esta movilización y que ya había llevado el debate al Congreso federal.

La eutanasia sigue prohibida en México
El contexto jurídico vigente marca una diferencia importante: México todavía no permite la eutanasia ni el suicidio asistido.
El artículo 166 Bis 21 de la Ley General de Salud establece expresamente la prohibición de la eutanasia, definida ahí como homicidio por piedad, así como del suicidio asistido. Esa disposición continúa vigente mientras las iniciativas para modificarla no sean aprobadas y publicadas. Ley General de Salud vigente
Eso no significa que una persona enferma esté obligada a recibir cualquier tratamiento hasta el final. El marco actual reconoce los cuidados paliativos, permite evitar la obstinación terapéutica y contempla decisiones mediante las cuales pacientes terminales pueden rechazar procedimientos destinados únicamente a prolongar la vida. Esas figuras son jurídicamente distintas de provocar deliberadamente la muerte mediante eutanasia.

El debate legislativo volvió a moverse esta semana
La movilización ocurrió además en un momento en que aparecieron nuevas propuestas sobre el tema.
El 27 de agosto de 2026, un día antes de la marcha, fue presentada en el ámbito federal otra iniciativa para reformar la Ley General de Salud y el Código Penal Federal en materia de muerte asistida. La propuesta define esa figura como la terminación intencional de la vida practicada por personal médico autorizado a solicitud expresa de una persona, mediante eutanasia o suicidio asistido.
Ese proyecto establece, entre otros puntos, que la persona sea mayor de 18 años, formule su solicitud por escrito y que intervenga un Comité de Bioética para evaluar la procedencia. También propone que la Secretaría de Salud determine protocolos, requisitos y periodos de reflexión.
Se trata de una iniciativa distinta que coincide temporalmente con la presión social impulsada por Ley Trasciende y muestra que el tema volvió a colocarse en la agenda legislativa. Su presentación no significa que la eutanasia ya haya sido autorizada.

Ley Trasciende busca abrir dos frentes: federal y CDMX
El movimiento pretende avanzar simultáneamente en el ámbito federal y en la Ciudad de México.
A escala federal, sus propuestas buscan modificaciones constitucionales y cambios en la Ley General de Salud y el Código Penal Federal. En la capital, la estrategia contempla adecuaciones locales para diferenciar cuidados paliativos, voluntad anticipada y asistencia médica para morir, además de crear mecanismos específicos para atender las solicitudes.
Las iniciativas federales vinculadas con este movimiento fueron presentadas desde finales de 2025, pero hasta ahora no han concluido el proceso legislativo necesario para convertirse en ley. La presión de los colectivos se concentra ahora en conseguir que la discusión avance antes de que el calendario político de 2027 reduzca el margen para abordar una reforma de esta magnitud.
La marcha de este viernes no modificó por sí misma la legislación vigente, pero sí trasladó nuevamente el debate de los foros y las comisiones legislativas a las calles de la capital: quién puede decidir sobre el final de una vida marcada por una enfermedad irreversible y bajo qué condiciones puede intervenir el Estado y el personal médico.

¿Qué es la Ley Trasciende?
La Ley Trasciende, promovida por Samara Martínez y la Coalición Muerte Digna ¡Ya!, plantea legalizar la eutanasia en México y establecer un marco jurídico para garantizar el derecho a una vida y muerte dignas.
La propuesta contempla dos iniciativas a nivel federal. La primera plantea reformar los artículos 4 y 73 de la Constitución para reconocer que la protección de la salud incluye tanto el derecho a una vida digna como a una muerte digna.
También busca que la Federación y los estados garanticen de manera universal y gratuita cuatro mecanismos: cuidados paliativos, rechazo de tratamientos y prohibición de la obstinación terapéutica, voluntad anticipada y asistencia médica para morir. Además, otorgaría al Congreso de la Unión facultades expresas para legislar sobre esta materia.
La segunda propuesta, denominada propiamente Ley Trasciende, contempla modificaciones a la Ley General de Salud, su Reglamento y el Código Penal Federal para incorporar los servicios de muerte digna al Sistema Nacional de Salud.
Entre sus principales planteamientos está ampliar los cuidados paliativos para que no se limiten exclusivamente a pacientes con enfermedades terminales, además de crear un Registro Nacional y una Plataforma Unificada de Voluntad Anticipada, ambos gratuitos y sin requerir la intervención de un notario.
La iniciativa también establece reglas para la asistencia médica para morir, que incluiría tanto la eutanasia como el suicidio médicamente asistido, mediante requisitos clínicos verificables, plazos definidos y una comisión nacional encargada de supervisar los procedimientos.
Otro de los puntos contempla reconocer la objeción de conciencia individual del personal médico, pero establece que las instituciones deberán garantizar en todo momento la disponibilidad de profesionales que no sean objetores.
Asimismo, propone modificar el marco penal para eliminar el homicidio por piedad y otras disposiciones que actualmente podrían criminalizar a pacientes, familiares o personal de salud involucrados en estos procesos.
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