Especialistas en pedagogía, psicología y desarrollo infantil han hecho un llamado a las autoridades educativas del estado de Coahuila para implementar un marco regulatorio estricto que prohíba el uso de teléfonos celulares en escuelas primarias y restrinja de forma supervisada su presencia en las secundarias.
La propuesta surge ante el creciente impacto negativo que la atención dividida y el acceso irrestricto a redes sociales generan en el rendimiento académico, la salud mental y la socialización de niños y jóvenes dentro de las aulas.
De acuerdo con los análisis presentados por los expertos, el uso continuo de smartphones a edades tempranas altera los procesos de aprendizaje, disminuye la retención de memoria y fomenta dinámicas de aislamiento y ciberacoso entre el alumnado.
En el nivel primaria, argumentan que el desarrollo neurobiológico requiere de interacción presencial directa y entornos libres de sobreestimulación digital, por lo que la restricción total en ese nivel escolar resulta indispensable para salvaguardar el ambiente pedagógico.
Regulación gradual y corresponsabilidad con los padres de familia
Respecto al nivel secundaria, la recomendación no apunta a un veto absoluto, sino a una regulación normativa clara donde los dispositivos se utilicen únicamente cuando formen parte directa de una dinámica académica planificada por los docentes.
Los especialistas destacan la necesidad de establecer cajones de resguardo al inicio de la jornada escolar o implementar esquemas donde los teléfonos permanezcan apagados en las mochilas mientras se desarrollan las clases teóricas y los periodos de receso.
Los promotores de la iniciativa enfatizan que las reglas escolares deben acompañarse de un compromiso activo por parte de los padres de familia.
Se señala que permitir la entrada sin control de la tecnología a los salones no equivale a inclusión digital, sino que traslada la adicción a las pantallas a un espacio concebido para el pensamiento crítico y la convivencia comunitaria.
Diversos estados del país y sistemas educativos a nivel internacional han comenzado a adoptar medidas similares para mitigar el deterioro en las pruebas de aptitud escolar, por lo que se espera que las comisiones legislativas y la Secretaría de Educación local evalúen estas recomendaciones para el próximo ciclo escolar.









