Culiacán, Sin. Rubén Rocha Moya volvió a solicitar licencia como gobernador de Sinaloa, apenas un día después de reincorporarse al cargo tras permanecer 112 días separado de la administración estatal.
La nueva petición fue presentada este sábado 22 de agosto ante el Congreso de Sinaloa. En el documento, el mandatario solicita una “licencia temporal con carácter indefinido por más de 30 días”, sin establecer una fecha para regresar a sus funciones.
Rocha Moya acompañó la difusión de su solicitud con un breve mensaje: “Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación están por encima de todo”. La decisión abre nuevamente el proceso para definir quién estará al frente del Ejecutivo estatal durante su ausencia.
Rocha Moya había regresado apenas el viernes
El movimiento ocurre después de un regreso particularmente breve. Rocha Moya retomó la gubernatura el viernes 21 de agosto, luego de más de tres meses de licencia. Ese mismo día volvió a encabezar actividades oficiales, sostuvo una reunión con integrantes de su gabinete y Yeraldine Bonilla Valverde regresó a la Secretaría General de Gobierno.
Al anunciar su reincorporación, el mandatario sostuvo que tenía el deber de cumplir el mandato para el que fue electo y señaló que regresaba al cargo tras haberse puesto a disposición de las autoridades durante el periodo en que permaneció separado de sus funciones.
Su retorno, sin embargo, provocó cuestionamientos dentro y fuera de Morena. La dirigencia del partido aseguró que no había tenido conocimiento previo de la decisión y se deslindó de ella, mientras legisladores del movimiento plantearon públicamente que Rocha debía reconsiderar su regreso.
Sheinbaum cuestionó su regreso antes de la nueva licencia
Horas antes de conocerse la nueva solicitud, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que se enteró de la reincorporación de Rocha Moya a través de la publicación que hizo el propio gobernador y señaló que no había hablado previamente con él.
La mandataria difundió además un mensaje en el que sostuvo que ningún interés personal puede estar por encima de los intereses del pueblo y de la Nación, en medio de las preguntas generadas por el regreso del gobernador sinaloense.
La nueva licencia se presentó posteriormente, pero hasta ahora no existe evidencia pública que permita afirmar que Sheinbaum ordenó a Rocha Moya separarse nuevamente del cargo. Lo comprobable es la secuencia: el gobernador regresó, Morena se deslindó de esa decisión, surgieron llamados para que reconsiderara y este sábado presentó una nueva petición de licencia.
Congreso de Sinaloa deberá resolver la nueva licencia
La solicitud todavía requiere la actuación del Poder Legislativo. La Diputación Permanente recibió el documento y se prepara una sesión extraordinaria del Congreso estatal para abordar el caso el lunes 24 de agosto.
El carácter de la petición es relevante porque Rocha Moya solicita ausentarse por más de 30 días. El artículo 58 de la Constitución Política de Sinaloa establece que las faltas temporales de hasta 30 días son cubiertas por la Secretaría de Gobierno como encargada del despacho, mientras que aquellas que excedan ese periodo deben ser cubiertas por un gobernador interino nombrado por el Congreso.
Esto significa que Yeraldine Bonilla Valverde no se convierte automáticamente otra vez en gobernadora interina por haber ocupado previamente el puesto. Será necesario un nuevo procedimiento conforme a las disposiciones constitucionales y a las decisiones que tome el Poder Legislativo.
Durante la primera licencia de Rocha Moya, el Congreso aprobó su separación temporal el 2 de mayo y designó a Bonilla Valverde como gobernadora interina, con 33 votos a favor, tres en contra y dos abstenciones.
¿Por qué Rocha Moya había pedido su primera licencia?
La primera separación del cargo comenzó después de que autoridades estadounidenses presentaron acusaciones contra Rubén Rocha Moya y otros nueve funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa por presuntos delitos relacionados con tráfico de narcóticos y armas.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos sostiene en una acusación federal que los imputados presuntamente colaboraron con integrantes del Cártel de Sinaloa. Esos señalamientos constituyen acusaciones y no una sentencia; la propia autoridad estadounidense establece que los acusados mantienen la presunción de inocencia mientras no se demuestre su culpabilidad.
Rocha Moya ha rechazado esas imputaciones. El 1 de mayo explicó que solicitaría licencia mientras se desarrollaban investigaciones en México, con el argumento de facilitar la actuación de las autoridades y evitar cualquier interferencia desde la gubernatura.
Un día después, el Congreso de Sinaloa autorizó aquella licencia por más de 30 días. Rocha permaneció separado de sus funciones hasta su regreso del 21 de agosto.

Rocha vuelve a dejar abierto el futuro del gobierno de Sinaloa
La nueva solicitud coloca nuevamente al Congreso en el centro de la definición política de Sinaloa. El primer punto será resolver formalmente la licencia y, posteriormente, determinar quién deberá asumir la conducción del Ejecutivo mientras dure la ausencia de Rocha Moya.
Por ahora, no se trata de una renuncia definitiva. El documento presentado habla de una licencia temporal, aunque con carácter indefinido y superior a 30 días. Tampoco establece cuándo podría regresar nuevamente a la gubernatura.
Así, en poco más de tres meses, Sinaloa ha pasado por una primera licencia, un gobierno interino, la reincorporación de Rocha Moya y una segunda petición para separarse del cargo.
El siguiente momento clave será la actuación del Congreso de Sinaloa, que deberá definir jurídicamente la nueva ausencia y el relevo que corresponda.
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