Dos sismos de magnitud 6.1 en Sinaloa y 5.3 en Durango se registraron con apenas un minuto de diferencia este martes 30 de junio, provocando momentos de tensión entre la población del norte del país. Hasta el momento, las autoridades no han reportado personas lesionadas ni daños materiales derivados de los movimientos telúricos.
Los eventos fueron detectados por los sistemas de monitoreo sísmico y generaron seguimiento por parte de las autoridades de protección civil, que mantienen la evaluación de posibles afectaciones en las zonas cercanas a los epicentros.
¿Dónde ocurrieron los sismos?
El movimiento de mayor intensidad alcanzó una magnitud de 6.1 y tuvo su epicentro en el estado de Sinaloa, mientras que, casi de manera simultánea, se registró otro sismo preliminar de magnitud 5.3 en Durango. Ambos ocurrieron con apenas un minuto de diferencia, situación que llamó la atención debido a la cercanía temporal entre los eventos.
Las autoridades continúan analizando la información para confirmar las características definitivas de ambos movimientos y descartar riesgos adicionales para la población.
Sin reporte de víctimas ni daños
Hasta la publicación de esta información, no existían reportes oficiales de personas fallecidas, lesionadas o daños significativos en infraestructura como consecuencia de los sismos.
Las corporaciones de emergencia y protección civil realizaron recorridos preventivos en distintas localidades para verificar el estado de edificios, carreteras y servicios públicos, mientras continuaban recopilando información sobre los efectos de los movimientos telúricos.
Autoridades mantienen monitoreo permanente
El Servicio Sismológico Nacional (SSN) mantiene vigilancia constante sobre la actividad sísmica registrada en el país y actualiza la información conforme se obtienen nuevos datos instrumentales. Asimismo, las magnitudes preliminares pueden modificarse después del análisis técnico correspondiente.
Especialistas recuerdan que México se encuentra dentro del Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las regiones con mayor actividad sísmica del planeta, por lo que este tipo de fenómenos forman parte de la dinámica natural del territorio nacional.
¿Qué hacer después de un sismo?
Las autoridades recomiendan mantener la calma tras un movimiento telúrico, revisar posibles daños estructurales, evitar ingresar a inmuebles que presenten afectaciones visibles y mantenerse informado únicamente mediante fuentes oficiales.
Además, es importante seguir las indicaciones de Protección Civil y permanecer atento ante la posibilidad de réplicas, las cuales pueden presentarse después de un sismo de magnitud considerable.
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