El exprocurador general de la República, Jesús Murillo Karam, atraviesa uno de los momentos más delicados de su vida tras sufrir un derrame cerebral mientras se encontraba en prisión domiciliaria.
De acuerdo con reportes recientes, el exfuncionario permanece hospitalizado en la Ciudad de México, con un estado de salud calificado como “delicado”, lo que ha encendido alertas entre sus familiares y equipo legal.
Especialistas médicos le han practicado diversos estudios neurológicos; sin embargo, hasta ahora no existe un pronóstico claro sobre su evolución, por lo que su condición continúa bajo estricta vigilancia.

Hospitalización tras evento cerebrovascular
El deterioro de salud de Murillo Karam se agravó tras un evento cerebrovascular, uno de los episodios más críticos desde su detención en 2022.
Reportes coinciden en que el exprocurador permanece bajo observación médica constante, debido a la gravedad del daño neurológico y la incertidumbre sobre sus funciones vitales.
Incluso, información reciente señala que ha requerido atención intensiva en un hospital privado, lo que refleja la complejidad de su estado clínico.
Proceso legal: vínculo con el caso Ayotzinapa
La situación de salud del exfuncionario ocurre mientras enfrenta un proceso judicial por su presunta responsabilidad en el caso Desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa.
Murillo Karam fue detenido en agosto de 2022, acusado de:
- Desaparición forzada
- Tortura
- Delitos contra la administración de justicia
Estas acusaciones están relacionadas con su papel como titular de la entonces Procuraduría General de la República durante el gobierno de Enrique Peña Nieto.

La “verdad histórica” y la polémica
Durante su gestión, Murillo Karam presentó la llamada “verdad histórica”, una versión oficial que sostenía que los 43 normalistas fueron asesinados e incinerados por el grupo criminal Guerreros Unidos.
No obstante, esta narrativa fue cuestionada y posteriormente desacreditada por organismos internacionales y peritajes independientes, que señalaron inconsistencias científicas y posibles irregularidades en la investigación.
Este episodio marcó uno de los mayores escándalos en materia de derechos humanos en México.

De prisión preventiva a arresto domiciliario
Tras su detención, el exprocurador permaneció en prisión preventiva; sin embargo, debido a sus problemas de salud, un juez le concedió el beneficio de prisión domiciliaria.
Desde entonces, su estado físico ha sido un factor determinante en su proceso legal, registrando múltiples hospitalizaciones y complicaciones médicas.
Incertidumbre médica y legal
Actualmente, el panorama es incierto tanto en el ámbito médico como en el judicial. Por un lado, su estado de salud sigue siendo reservado; por otro, la Fiscalía mantiene las acusaciones en su contra.
El caso de Murillo Karam refleja la compleja intersección entre justicia, derechos humanos y condiciones de salud en procesos de alto perfil en México.
*BC














