La Fiscalía General de la República (FGR) acusó este viernes al alcalde de Tequila, Diego Rivera, por el secuestro y tortura de los precandidatos de Morena a la alcaldía, Guillermo Cordero y Alejandro García, en 2021. Rivera, detenido la madrugada del jueves, fue trasladado al penal del Altiplano, Estado de México, donde cumple prisión preventiva mientras se desarrolla el proceso legal.
Las acusaciones incluyen delincuencia organizada y secuestro agravado, y también alcanzan a dos funcionarios de su administración: el director de Seguridad Pública, Juan Manuel Pérez, y el director de Catastro, Juan Gabriel Toribio, quienes fueron enviados al penal de Cintalapa, Chiapas, bajo la misma medida cautelar.
Secuestro y tortura de los precandidatos
De acuerdo con la FGR, el 24 de marzo de 2021, Rivera y Toribio, acompañados de un grupo armado, citaron a Guillermo Cordero en un restaurante al norte de Tequila, lo subieron a una camioneta y le colocaron una tela para cubrir su rostro. Posteriormente, lo trasladaron a un terreno baldío, donde lo golpearon y torturaron para que renunciara a su precandidatura.
Tras el ataque, Cordero fue llevado a una casa de seguridad al oriente del municipio, donde fue obligado a llamar a su suplente, Alejandro García. Este último también fue retenido y golpeado, y ambos precandidatos firmaron su desistimiento de la postulación antes de ser liberados ese mismo día.
Controversias y vínculos con el CJNG
Durante su mandato, Rivera enfrentó varias denuncias y carpetas de investigación abiertas por el Ministerio Público estatal. La FGR investiga su presunto vínculo con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), liderado por Nemesio Oseguera, El Mencho. Una denuncia recogida en la orden de arresto apunta que Rivera se consideraba subordinado del capo y habría comprometido 40 millones de pesos anuales al cartel.
Una de sus polémicas más conocidas fue la confrontación con la industria del tequila, especialmente con la marca José Cuervo, a la que exigía pagos millonarios que empresarios calificaron como extorsión, según denuncias presentadas ante la justicia.
Reacciones políticas
Tras la detención de Rivera, el partido Morena se desmarcó del alcalde. La presidenta, Claudia Sheinbaum, respaldó la acción de la FGR: “Este alcalde es de Morena. Ningún partido político, y menos Morena, puede ser un paraguas para delinquir”.
El caso ha desatado polémica en Jalisco, donde el alcalde enfrentó acusaciones de apología al delito y múltiples conflictos con empresarios y actores políticos locales, lo que terminó por reforzar las investigaciones de las autoridades federales.
Con información de El País
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