Ni venganza ni perdón (Planeta, 2026), el nuevo libro de Julio Scherer Ibarra, se perfila como uno de los testimonios políticos más relevantes sobre el sexenio de Andrés Manuel López Obrador. Escrita junto al periodista Jorge Fernández Menéndez, la obra reconstruye desde dentro la relación entre poder, lealtades y rupturas en el círculo más cercano al entonces Presidente de México.
Lejos de un ajuste de cuentas, el autor plantea un ejercicio de memoria política que busca documentar cómo el poder transforma vínculos personales, genera silencios forzados y castiga la autonomía dentro de las estructuras gubernamentales.

Un testimonio desde el corazón del poder presidencial
Durante los primeros años del gobierno de López Obrador, Julio Scherer Ibarra se convirtió en una de las figuras clave del proyecto político al desempeñarse como consejero jurídico de la Presidencia. Su cercanía con el mandatario se construyó desde la oposición y se consolidó en el ejercicio del poder.
El libro describe cómo esa relación de confianza mutó hacia un distanciamiento marcado por la intriga política y la pérdida de respaldo institucional. En sus páginas, Scherer sostiene que el poder no tolera la cercanía sin subordinación y que la independencia suele convertirse en motivo de castigo.

De la confianza al aislamiento: la ruptura política
Uno de los ejes centrales de Ni venganza ni perdón es la narración del quiebre entre Scherer Ibarra y el Presidente. El autor relata que antes de abandonar el cargo recibió una advertencia: “Cuando salgas del gobierno, irán contra ti”, una previsión que —según el texto— se cumplió con una serie de ataques políticos, mediáticos y judiciales.
Tras su salida, sostiene que se desplegó una ofensiva institucional que incluyó investigaciones sin sustento jurídico, filtraciones selectivas y campañas de desprestigio que afectaron tanto su imagen pública como a su entorno familiar.

Fiscalía, medios y el uso político de la justicia
El libro dedica un espacio relevante al papel de la Fiscalía General de la República, encabezada por Alejandro Gertz Manero, a la que describe como un instrumento de presión política más que como un órgano autónomo. Según el autor, las investigaciones en su contra carecieron de sustento legal, pero cumplieron una función simbólica: erosionar reputaciones y enviar mensajes disciplinarios.
Asimismo, expone cómo ciertos sectores mediáticos amplificaron estas acusaciones mediante filtraciones, generando un juicio público paralelo que, aunque no prosperó en tribunales, dejó huellas duraderas en la esfera política.

Los radicales internos y la lógica del castigo
Otro eje narrativo del libro es el papel de los sectores más radicales dentro del movimiento gobernante, que —de acuerdo con Scherer Ibarra— no toleraron su cercanía directa con el Presidente ni su margen de autonomía. En ese contexto, la lealtad se transformó en sospecha y la cercanía en amenaza.
La obra plantea que el sistema político castiga a quienes no se subordinan por completo y premia a quienes renuncian a la independencia a cambio de permanencia y protección.
Episodios clave del sexenio bajo una nueva luz
Entre los capítulos más relevantes, Ni venganza ni perdón revisa episodios centrales del sexenio, como:
La creación de la Guardia Nacional
La relación con la Suprema Corte de Justicia de la Nación y el entonces ministro presidente Arturo Zaldívar
El manejo político de la pandemia
El atentado contra Omar García Harfuch
El caso del general Salvador Cienfuegos
Estas experiencias son narradas desde la perspectiva de un actor interno, lo que otorga al libro un valor testimonial excepcional dentro de la literatura política reciente en México.

Proceso, periodismo y herencias simbólicas
Un capítulo especialmente sensible aborda la relación histórica entre López Obrador y Julio Scherer García, fundador de la revista Proceso, así como el vínculo del autor con el periodismo crítico. Este apartado añade una dimensión simbólica al relato, al cruzar poder político, memoria familiar y prensa independiente.
Un ejercicio de memoria frente a la polarización
Publicado por Editorial Planeta, el libro no busca absolver ni condenar, sino documentar una experiencia personal convertida en advertencia política. En un contexto de polarización, Ni venganza ni perdón se presenta como una radiografía del poder contemporáneo en México y de los costos que implica disentir desde dentro.
“Contar es resistir”, plantea el autor como una de las ideas centrales del libro, al sostener que la memoria es una forma de defensa frente a la imposición de narrativas oficiales.
Con información de Proceso
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