El gobierno de Guatemala tiene identificados seis municipios fronterizos con México donde el Cártel de Sinaloa disputa el control territorial a grupos locales como Los Huistas y el Cártel Chiapas y Guatemala, debilitados tras la captura y muerte de sus principales cabecillas en 2025.
Un reporte interno de la Policía Nacional Civil (PNC), al que tuvo acceso El Sol de México, señala que la organización criminal mexicana intensificó su incursión desde marzo pasado, aprovechando la reconfiguración del mapa criminal en la frontera.
Municipios en disputa en la frontera con México
De acuerdo con el documento de inteligencia, el Cártel de Sinaloa busca expandirse en Nentón, Santa Ana Huista, La Democracia y Cuilco, todos ubicados en el departamento de Huehuetenango, considerado estratégico por su cercanía con México y sus rutas de tráfico.
El avance se aceleró tras la detención y extradición de Aler Baldomero Samayoa, alias “El Chicharra”, líder histórico de Los Huistas, lo que abrió un vacío de poder en la región fronteriza.
La muerte de “Tío Balde” y la expansión criminal
El cártel mexicano también intenta tomar control de Tacaná, en el departamento de San Marcos, así como de la Finca El Esquino, en Nentón, tras la muerte de Baldemar Calderón Carrillo, alias “Tío Balde”, líder del Cártel Chiapas y Guatemala.
El fallecimiento ocurrió el 8 de junio, durante un enfrentamiento con las Fuerzas de Reacción Inmediata Pakales, un cuerpo policial de élite creado por el gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez.
Violencia, desplazamientos y mensajes criminales
La PNC documentó ataques armados, enfrentamientos y asesinatos en los seis municipios disputados, lo que ha provocado el desplazamiento forzado de decenas de pobladores que huyen de la violencia.
Según el informe, el Cártel de Sinaloa dejó mensajes intimidatorios en al menos tres municipios, además de emplear drones improvisados, una táctica ya utilizada por grupos criminales en México.
Reacomodo del crimen organizado en Guatemala
Helver Beltetón, exjefe de análisis antinarcóticos de la PNC, advirtió que la caída de líderes no significa el fin de estas organizaciones.
“Hay una reestructuración criminal. Siguen operando y controlan departamentos fronterizos que el Cártel de Sinaloa busca tomar como sea”, señaló.
El exfuncionario afirmó que la incursión de los Pakales debilitó a los grupos locales y abrió la puerta al avance del cártel mexicano.
Estructura del narcotráfico y rutas ilícitas
Tras la captura de Samayoa, las operaciones de Los Huistas quedaron bajo el mando de Eugenio Darío Molina, alias “Don Darío” o “El Botas”, mientras que el Cártel Chiapas y Guatemala es liderado por Walfre Donaldo Calderón, alias “El Teniente”, hijo de “Tío Balde”.
Según InSight Crime, Los Huistas controlan precursores químicos, producción de metanfetamina, cultivos de amapola y rutas de tráfico hacia Estados Unidos, mientras que el grupo Chiapas y Guatemala también incursiona en extorsión y secuestro.
Con información de El Sol de México
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