El gobierno de Alfredo Ramírez Bedolla abrió una convocatoria para contratar policías auxiliares en Michoacán, quienes ofrecen seguridad estratégica a empresas, instituciones y ciudadanía. Sin embargo, el salario propuesto —11 mil 500 pesos mensuales— se ubica por debajo del mínimo recomendado por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) y la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami), fijado en 18 mil 57 pesos mensuales para garantizar una vida digna a los elementos de seguridad.
La oferta laboral, disponible en el portal del Servicio Nacional de Empleo (www.empleo.gob.mx), estará vigente hasta el 24 de noviembre. La publicación afirma que no se requiere experiencia previa, aunque sí se solicita tolerancia a la presión y capacidad para trabajar en equipo.

Requisitos y condiciones de la convocatoria
De acuerdo con el anuncio oficial, la vacante puede ser ocupada por exmilitares con baja aprobada, pero expolicías municipales no pueden participar. La corporación explicó vía correo electrónico que esta limitación busca “evitar vicios y corrupción”.
Entre los requisitos destacan:
Edad entre 19 y 50 años
Escolaridad mínima secundaria
Cartilla liberada en el caso de los hombres
Disponibilidad de tiempo
Horario 24x24
El salario, nuevamente, se establece en 11 mil 500 pesos netos, muy por debajo del estándar salarial recomendado a nivel nacional.

Los salarios policiales más bajos del país
Según datos del SESNSP, Michoacán figura entre los estados que peor pagan a sus policías, junto con Chiapas, Guanajuato y Tabasco, donde los ingresos oscilan apenas entre 10 mil 845 y 13 mil 154 pesos mensuales.
En contraste, los estados con mejores ingresos policiales son:
Estado de México: 28 mil 550 pesos
Baja California: 28 mil pesos
Nuevo León: 27 mil 667 pesos
Esta diferencia salarial expone un rezago histórico que afecta el desempeño y la profesionalización de los cuerpos de seguridad locales.

Funciones y riesgos del cargo
La Policía Auxiliar de Michoacán brinda protección a personas —incluyendo servicios de escolta— y también seguridad patrimonial e institucional. Estas tareas ocurren en un contexto de violencia persistente en el estado.
El clima de inseguridad se recrudeció recientemente con el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, el 1 de noviembre, y el homicidio del líder limonero Bernardo Bravo, ocurrido el 25 de octubre. Estos ataques impulsaron la intervención federal bajo el nuevo Plan Michoacán, impulsado por el gobierno de Claudia Sheinbaum.
El plan federal para reforzar la seguridad en Michoacán
Como parte del plan contra el crimen, el Gobierno de México desplegó 10 mil 506 elementos de seguridad, entre ellos integrantes de la Guardia Nacional, Ejército y Fuerza Aérea. Del total, 4 mil 386 corresponden a corporaciones locales, incluida la Guardia Civil.
Las zonas prioritarias definidas para reforzar la seguridad incluyen:
Morelia
Uruapan
Apatzingán
Zamora
Pátzcuaro
Asimismo, el plan contempla acciones conjuntas en municipios limítrofes de Jalisco, Colima, Guanajuato, Estado de México y Guerrero.
Opinión experta: el reto del fortalecimiento policial
El especialista en seguridad y académico de la Universidad de Michoacán, Arturo Dávila, afirmó que reforzar la policía estatal será determinante para el éxito del plan federal. Señaló que, históricamente, las policías estatales padecen abandono, falta de capacitación, deficiencias en infraestructura y carencias económicas que limitan su desempeño.
Dávila subrayó que, aunque el despliegue federal ofrece un respiro temporal, “al final, serán las policías locales quienes permanezcan y deberán mantener el orden en el estado”.
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