El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, provocó una fuerte polémica después de difundir un video en el que presentó los resultados de la Operación Azarías mientras caminaba frente a los cuerpos de integrantes de una disidencia de las antiguas FARC muertos durante el operativo.
La ofensiva se realizó el 30 de agosto en Guaviare, en el sur de Colombia, contra el Frente Carolina Ramírez, estructura vinculada a las disidencias encabezadas por alias “Iván Mordisco”. El balance presentado posteriormente por el Gobierno elevó a 23 el número de muertos y seis los capturados.
Las imágenes, difundidas por el propio mandatario en redes sociales, mostraron a De la Espriella acompañado por integrantes de la cúpula militar mientras daba un mensaje sobre el resultado de la operación. La presencia de los cuerpos en el escenario convirtió el anuncio militar en una controversia política sobre los límites de la comunicación gubernamental en medio de un conflicto armado.

Operación Azarías dejó 23 integrantes de las disidencias muertos
La Operación Azarías se desarrolló en una zona rural de Guaviare contra integrantes del Frente Carolina Ramírez, una de las estructuras que permanece activa después de que varias facciones rechazaron o se apartaron del acuerdo de paz firmado con las FARC en 2016.
Los primeros reportes hablaban de ocho muertos y tres capturados, pero el saldo aumentó conforme avanzaron las operaciones terrestres posteriores al ataque aéreo. Para el 31 de agosto, el Gobierno reportaba 20 muertos, cinco detenidos y dos menores recuperados.
El balance presentado el 2 de septiembre elevó la cifra a 23 integrantes muertos y seis capturados. Entre los fallecidos se encontraba alias “Tigre” o “Pintado”, identificado por las autoridades como uno de los principales mandos del Frente Carolina Ramírez y subordinado de Iván Mordisco.
De la Espriella calificó la ofensiva como uno de los golpes más importantes contra esa estructura armada en los últimos años y ratificó que su Gobierno mantendrá las operaciones contra organizaciones ilegales que continúan activas en distintas regiones colombianas.
Video de De la Espriella desata críticas en Colombia
La controversia no se concentró únicamente en la operación militar, sino en la forma en que el presidente decidió presentar sus resultados.
En el video, De la Espriella aparece caminando entre filas de cuerpos cubiertos mientras habla frente a las cámaras acompañado por mandos de las Fuerzas Armadas. Las imágenes fueron publicadas como parte de un mensaje para mostrar la ofensiva del Gobierno contra los grupos armados ilegales.
El expresidente Gustavo Petro cuestionó la utilización de los cadáveres dentro de la comunicación política y acusó al mandatario de convertir la muerte en un trofeo.
También reaccionó Iván Cepeda, excandidato presidencial y opositor de De la Espriella, quien cuestionó el trato mostrado hacia los cuerpos, mientras que el legislador Daniel Monroy criticó el componente escénico utilizado para divulgar el resultado de la operación.
De la Espriella rechazó las críticas y defendió su estrategia contra las organizaciones armadas. Su respuesta reafirmó el tono de confrontación que ha utilizado desde que asumió la Presidencia y su decisión de privilegiar las operaciones militares frente a varias de las estructuras con las que el anterior Gobierno mantenía procesos de negociación.
Iván Mordisco permanece como uno de los principales objetivos
La ofensiva en Guaviare forma parte de la presión militar contra las disidencias bajo el liderazgo de Néstor Gregorio Vera, alias “Iván Mordisco”.
Estas estructuras surgieron de grupos que no se acogieron al acuerdo de paz de 2016 o que posteriormente retomaron las armas. En distintas zonas mantienen actividades relacionadas con narcotráfico, extorsión y ataques contra la Fuerza Pública, además de disputas territoriales con otros grupos armados.
El Gobierno colombiano ha incrementado durante las últimas semanas los ataques contra esas organizaciones. En sus primeras tres semanas en el poder, De la Espriella autorizó tres bombardeos importantes: uno contra el ELN en Catatumbo y dos contra disidencias de las antiguas FARC en Guaviare.
La Operación Azarías fue precisamente el tercero de esos ataques y estuvo dirigida contra fuerzas relacionadas con Iván Mordisco.

Jueza impone límites a bombardeos donde pueda haber menores
La discusión sobre las operaciones militares adquirió además una dimensión judicial.
El Juzgado 34 de Familia de Bogotá ordenó de manera provisional que el Gobierno, el Ministerio de Defensa y las Fuerzas Militares se abstengan de realizar bombardeos contra objetivos cuando exista información sobre la posible presencia de niños, niñas o adolescentes reclutados o utilizados por grupos armados ilegales.
La decisión no representa una suspensión general de los bombardeos. Las autoridades deberán valorar medidas de protección y determinar si existe una alternativa menos lesiva cuando tengan información sobre menores dentro del objetivo.
La medida llegó después de que las autoridades confirmaran la muerte de al menos cuatro menores en los dos primeros bombardeos efectuados durante las primeras semanas del nuevo Gobierno. Tres de ellos murieron durante la denominada Operación Amón, desarrollada el 27 de agosto en Guaviare.
El ministro de Defensa, Jorge Mora, ha defendido esas operaciones y sostiene que fueron planeadas bajo los estándares legales aplicables a acciones militares. La resolución judicial mantiene abierto el debate sobre las obligaciones del Estado para proteger a menores reclutados durante el conflicto.
Colombia endurece estrategia contra grupos armados
La Operación Azarías refleja un cambio en la política de seguridad colombiana.
De la Espriella ha terminado varios espacios de negociación heredados de la administración anterior y ha colocado las operaciones ofensivas como uno de los principales instrumentos para perseguir a grupos armados y cabecillas criminales.
El operativo de Guaviare produjo uno de los mayores balances de bajas entre las disidencias durante las primeras semanas del nuevo Gobierno, pero el video utilizado para presentar el resultado abrió otro frente de discusión: cómo debe comunicar un Estado los resultados de una operación militar y qué límites deben mantenerse incluso frente a integrantes de organizaciones armadas.
La polémica se mantiene mientras el Gobierno colombiano anticipa nuevas acciones contra las estructuras de Iván Mordisco y otros grupos ilegales, ahora bajo una orden judicial que obliga a extremar las precauciones cuando exista información sobre la presencia de menores.

*BC









