Colombia vivió este jueves una jornada de violencia con ataques simultáneos que dejaron al menos 18 personas muertas y decenas de heridos. Según las autoridades, las agresiones fueron atribuidas a las disidencias de las FARC y al Clan del Golfo, grupos armados con fuerte presencia en el país.
El presidente Gustavo Petro confirmó que 12 policías perdieron la vida y dos más resultaron heridos tras el ataque a un helicóptero en Antioquia, que tenía como misión erradicar cultivos de hoja de coca en el área rural de Amalfi.

Helicóptero atacado en Antioquia
El mandatario colombiano señaló inicialmente al Clan del Golfo, pero después responsabilizó a las disidencias de las FARC, que no se acogieron al acuerdo de paz de 2016.
Según el gobernador de Antioquia, Andrés Julián, el helicóptero habría sido atacado con un dron en una zona dominada por cultivos de coca.

Por su parte, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, indicó que la información preliminar apunta a que el artefacto se incendió durante la agresión, aunque no confirmó que haya sido derribado.
Petro pidió a la comunidad internacional reconocer a la llamada “junta del narcotráfico” como una organización terrorista. Este grupo, según el mandatario, coordina facciones de las disidencias de las FARC y del Clan del Golfo.
Explosión en Cali: coche bomba en base aérea
De manera paralela, un vehículo cargado con explosivos detonó cerca de la base aérea Marco Fidel Suárez, en la ciudad de Cali. La explosión dejó al menos 6 muertos y 36 heridos, informó la Fuerza Aeroespacial Colombiana.
El ataque fue atribuido a la columna disidente Carlos Patiño de las FARC, en represalia por los operativos militares en el Cañón del Micay, una zona caracterizada por extensos sembradíos de hoja de coca.

Cocaína y violencia: un problema en aumento
De acuerdo con la ONU, Colombia alcanzó en 2023 un récord histórico de 253 mil hectáreas de hoja de coca sembradas, consolidándose como el principal productor de la materia prima de la cocaína en el mundo.
La persistencia de cultivos ilegales mantiene viva la actividad de disidencias armadas y organizaciones como el Clan del Golfo, que continúan enfrentándose al Estado con violencia.
El presidente Petro, primer mandatario de izquierda en Colombia, impulsa una política de “paz total”, que busca el sometimiento de grupos criminales a la justicia con beneficios jurídicos. Sin embargo, los ataques de Antioquia y Cali evidencian la fragilidad de los diálogos con las disidencias de las FARC y el Clan del Golfo, lo que representa un desafío crítico para su gobierno.

Petro exhibe en X a presunto autor del ataque en Cali
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, reveló en su cuenta de X el rostro de uno de los presuntos responsables del atentado en Cali, del que dijo que fue “capturado por la comunidad en el lugar de los hechos”.

“Es alias Sebastián y pertenece a las estructuras del EMC, dirigidas por alias Marlon, subordinado a la Junta del Narcotráfico”, escribió en su cuenta de la red social.
Con información de La Jornada
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