Un ataque ruso con drones contra un depósito de municiones cerca de Kiev dejó al menos 37 personas muertas y decenas de heridas después de provocar una cadena de explosiones y un incendio que alcanzó viviendas y una residencia para adultos mayores y personas con discapacidad.
El impacto ocurrió la noche del viernes 28 de agosto en Myla, localidad del distrito de Bucha, al oeste de la capital ucraniana. El presidente Volodímir Zelenski confirmó este sábado el balance de 37 fallecidos y advirtió que las labores entre los escombros continuaban, por lo que la cifra aún podía aumentar.
La tragedia abrió además una investigación dentro de Ucrania. Las propias autoridades reconocieron que en el lugar se almacenaban proyectiles, minas, drones y otro tipo de municiones demasiado cerca de zonas habitadas, una situación que multiplicó el efecto del ataque ruso cuando comenzó la detonación del material explosivo.
Dron ruso golpea depósito de municiones en Myla
El ataque alcanzó un almacén utilizado por las fuerzas ucranianas en Myla, distrito de Bucha, y desató un incendio de grandes dimensiones.
Las explosiones secundarias extendieron el fuego hacia edificios residenciales y otras instalaciones cercanas. Autoridades regionales reportaron daños en alrededor de 50 inmuebles habitacionales, además de afectaciones en un centro que atendía a personas mayores y con discapacidad.
El balance difundido durante la tarde del sábado situó en 37 el número de fallecidos y en 42 el de heridos, entre estos últimos cuatro menores de edad. Cerca de 400 personas tuvieron que ser evacuadas mientras bomberos, policías, militares y equipos médicos trabajaban en la zona.
Entre las víctimas murió Taras Didych, responsable de la comunidad de Dmytrivka, quien se encontraba participando en las labores para auxiliar a las personas afectadas.
Ucrania investiga por qué había explosivos junto a viviendas
El ataque ruso no es el único elemento bajo investigación.
Zelenski confirmó que el primer impacto alcanzó una instalación de almacenamiento de las fuerzas de defensa donde había municiones, minas y drones, y calificó como una grave negligencia que ese material estuviera almacenado junto a población civil.
La Fiscalía, el Ministerio del Interior, el Servicio de Seguridad de Ucrania y las Fuerzas Armadas comenzaron investigaciones para establecer responsabilidades por la ubicación y condiciones del depósito.
El mandatario pidió esclarecer quién autorizó mantener explosivos en ese lugar y por qué no se tomaron medidas después de otros incidentes similares registrados en la región de Kiev.
La investigación no modifica el origen inmediato del desastre: un ataque ruso alcanzó el depósito y provocó las detonaciones. Sin embargo, busca determinar por qué la explosión tuvo consecuencias tan graves sobre la población que vivía alrededor.
Rusia reconoce ataques contra objetivos militares
Moscú sostuvo que sus operaciones aéreas estaban dirigidas contra instalaciones vinculadas con las fuerzas armadas ucranianas, incluidos depósitos de municiones, infraestructura logística y sitios utilizados para almacenar o fabricar armamento.
En el caso de Myla, tanto Rusia como Ucrania coinciden en que el inmueble golpeado contenía material militar. La diferencia está en la responsabilidad política y militar por las víctimas: Kiev responsabiliza a Rusia por el ataque, mientras que dentro del propio gobierno ucraniano se investiga la decisión de mantener grandes cantidades de explosivos junto a una zona residencial.
El episodio se convirtió así en uno de los ataques más mortíferos registrados en Ucrania durante 2026.
Kiev enfrenta una nueva oleada de drones y misiles
La explosión en Myla ocurrió en medio de una intensificación de los ataques rusos sobre Kiev y otras regiones de Ucrania.
Durante los días previos, Rusia lanzó drones y misiles contra instalaciones industriales, almacenes, puertos, centros logísticos y otros objetivos en distintas ciudades. Las defensas ucranianas también enfrentan el uso creciente de drones de propulsión a reacción, capaces de desplazarse a mayor velocidad y complicar su intercepción.
Los ataques han afectado además infraestructura civil, edificios residenciales y empresas. Ucrania atraviesa esta nueva presión aérea mientras enfrenta restricciones en la disponibilidad de interceptores para sistemas de defensa como los Patriot.
El ataque de Myla ocurrió durante el segundo de varios días consecutivos de bombardeos casi continuos alrededor de la capital, mientras las sirenas antiaéreas volvieron a activarse este sábado.
Explosiones dañaron viviendas y obligaron a evacuar a cientos
La magnitud de las detonaciones obligó a cerrar temporalmente zonas próximas al depósito y movilizar a cientos de elementos de emergencia.
El fuego se propagó desde las instalaciones militares hacia viviendas particulares. Los equipos de rescate ingresaron entre estructuras dañadas mientras se mantenía el riesgo provocado por municiones que todavía podían detonar.
La Cruz Roja Ucraniana desplegó voluntarios para evacuar habitantes, brindar primeros auxilios y ofrecer apoyo psicológico a personas afectadas por las explosiones.
Las imágenes difundidas desde la zona muestran columnas de humo sobre los alrededores de Kiev, edificios destruidos y equipos de emergencia trabajando entre restos de construcciones.
Zelenski exige responsabilidades tras la tragedia
El gobierno ucraniano abrió un frente interno después del ataque.
Zelenski recordó que ya había ocurrido un episodio similar en Vyshneve, también en la región de Kiev, donde un ataque contra instalaciones con municiones desencadenó explosiones que alcanzaron áreas cercanas.
Ahora pidió una investigación completa sobre el almacenamiento de armas y explosivos y exigió medidas para impedir que depósitos militares permanezcan junto a zonas habitadas.
El Ministerio de Defensa planteó además revisar las condiciones de almacenamiento de material militar en otras partes del país, mientras continúan las operaciones de rescate en Myla.
El saldo de 37 muertos convierte el ataque en uno de los episodios más graves de las últimas semanas alrededor de Kiev. Pero la investigación abierta introduce otro elemento en la tragedia: además de determinar cómo ocurrió el ataque ruso, Ucrania deberá establecer por qué una instalación cargada de municiones permanecía tan cerca de cientos de civiles.
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