La administración de Donald Trump anunció una modificación en su política energética hacia Cuba: permitirá la venta de petróleo venezolano a la isla, aunque con estrictas condiciones, a través de licencias especiales emitidas por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos.
Licencias para enviar crudo de Venezuela hacia Cuba
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció que emitirá licencias favorables para autorizar la reventa de petróleo de origen venezolano destinado a Cuba, siempre que las transacciones beneficien al pueblo cubano o al sector privado de la isla y no involucren al gobierno cubano ni a sus instituciones militares o de inteligencia.
Según la guía oficial de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) publicada este miércoles, las solicitudes deberán cumplir con los términos y condiciones especificados en la política favorable de concesión de licencias, enfocada en:
Apoyar a ciudadanos y empresas privadas en Cuba (por ejemplo, exportaciones con uso comercial y humanitario).
Excluir a personas o entidades vinculadas con las fuerzas armadas, servicios de inteligencia u otras instituciones del Estado cubano.
¿Por qué Cuba no recibía petróleo?
Desde principios de año, Estados Unidos impuso un estricto bloqueo energético que había detenido el envío de petróleo venezolano a Cuba, tras el cambio de control en las exportaciones de crudo de Venezuela. Esta política llevó a varios países, incluido México, a suspender sus envíos para evitar sanciones del gobierno de Washington.
La consecuencia fue una grave escasez de combustible en la isla, con una caída dramática en la generación eléctrica y afectaciones a infraestructura básica, lo que profundizó una de las peores crisis energéticas de su historia.
Cuba depende de importaciones para cubrir su demanda
Expertos calculan que Cuba necesita entre 100 mil y 110 mil barriles de petróleo al día, aunque solo produce alrededor de 40 mil, por lo que el faltante históricamente se cubría con importaciones de Venezuela y México.
La nueva licencia anunciada por el Tesoro estadounidense busca aliviar esta escasez, permitiendo que el petróleo llegue bajo condiciones que excluyan al gobierno cubano y privilegien operaciones ligadas al pueblo y al sector privado.
Papel de México y otros países
Antes de esta medida, México había enfrentado tensiones con Estados Unidos por sus envíos de crudo a Cuba. La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que se encontraban en negociaciones para hallar un “punto medio” que permitiera continuar el suministro sin enfrentar sanciones, aunque terminó reduciendo los embarques.
Por su parte, Rusia ha explorado posibles suministros de combustible a la isla, tema que fue abordado en reuniones entre el ministro de Exteriores cubano y el presidente Vladimir Putin, aunque no se han consolidado acuerdos definitivos.
Restricciones y limitaciones de la nueva política
Aunque la medida ofrece una salida parcial a la escasez de combustible en Cuba, no representa un levantamiento total del bloqueo energético. La reventa de petróleo venezolano solo será autorizada cuando:
Las transacciones estén dirigidas a beneficiar al pueblo cubano y al sector privado.
No se vinculen con el gobierno cubano ni instituciones militares.
Cumplan con las condiciones específicas establecidas por las licencias emitidas por la OFAC.
Impacto potencial y reacciones
Analistas señalan que esta política intenta aliviar la profunda crisis energética en Cuba, evitando un colapso mayor que pudiera desestabilizar aún más a la isla. Sin embargo, otros consideran que las restricciones también reflejan una estrategia estadounidense de presión política sobre La Habana.
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