El juicio contra Meta y YouTube por adicción digital infantil comenzó esta semana en Los Ángeles, California, convirtiéndose en el primero en Estados Unidos que acusa a las plataformas de redes sociales de diseñar deliberadamente sus aplicaciones para generar dependencia en menores de edad.
El caso podría redefinir la responsabilidad legal de las grandes tecnológicas respecto al impacto de sus plataformas en la salud mental de niños y adolescentes.
Demandan a Meta y YouTube por diseño adictivo
La demandante, identificada como Kaley GM, de 20 años, sostiene que desde su infancia fue absorbida por el uso de redes sociales debido a características diseñadas para maximizar el tiempo de interacción.
Según la demanda:
Meta Platforms, propietaria de Facebook e Instagram, diseñó funciones orientadas a enganchar a menores.
YouTube, propiedad de Alphabet, implementó dinámicas similares.
Ambas compañías sabían que sus productos podían generar dependencia.
El abogado de Kaley, Mark Lanier, presentó documentos internos que, según afirmó, demuestran que las empresas eran conscientes del potencial adictivo de sus plataformas.
Lanier comparó las estrategias de diseño con:
Máquinas tragamonedas.
Tácticas de la industria tabacalera.
Sistemas de recompensa diseñados para reforzar la repetición.
“Estas empresas implementaron características diseñadas a propósito para maximizar el tiempo de interacción, especialmente entre los menores de edad, impulsando así los ingresos publicitarios”, declaró ante el jurado.

Impacto en la salud mental de la demandante
Los abogados de Kaley argumentan que el uso prolongado de redes sociales alimentó:
Depresión.
Ansiedad.
Pensamientos suicidas.
La joven testificará sobre cómo las plataformas afectaron su salud mental entre los 11 y 14 años, etapa que consideran clave para demostrar negligencia en el diseño y funcionamiento de las aplicaciones.
Además, la demanda sostiene que las empresas no advirtieron adecuadamente sobre los riesgos asociados al uso intensivo de sus productos.

Defensa de Meta: otros factores influyeron
Por su parte, el abogado de Meta, Paul Schmidt, presentó registros médicos que indican que Kaley sufrió abuso verbal y físico desde su infancia.
Según la defensa:
Los problemas psicológicos de la joven no pueden atribuirse exclusivamente a las redes sociales.
Otros factores personales habrían tenido mayor impacto en su salud mental.
Las plataformas fueron diseñadas con medidas de seguridad para proteger a los menores.
Meta y YouTube han negado las acusaciones y afirman que implementaron herramientas de control parental, moderación de contenido y sistemas de protección para usuarios jóvenes.
Caso clave para futuras demandas
Este juicio no solo involucra a Kaley GM. También forma parte de una ola de litigios impulsados por:
Padres de familia.
Distritos escolares.
Otros demandantes en distintos estados del país.
La directora ejecutiva del Tech Oversight Project, Sacha Haworth, aseguró que este proceso es solo el primero de muchos que podrían seguir.
Kaley y otros dos demandantes fueron seleccionados como casos de prueba. Por lo tanto, un fallo en su favor podría abrir la puerta a nuevas demandas en tribunales estatales y federales.
Mark Zuckerberg podría declarar
Durante el proceso judicial, se espera que figuras clave del sector tecnológico sean llamadas a testificar, entre ellas Mark Zuckerberg, CEO de Meta.
Su declaración podría ser determinante para establecer:
Qué sabían las empresas sobre los riesgos.
Cómo diseñaron sus algoritmos.
Qué medidas adoptaron para mitigar daños.
La jueza Carolyn Kuhl, quien supervisa el caso, instruyó al jurado que las plataformas no pueden ser consideradas responsables por recomendar contenido generado por terceros. Sin embargo, sí pueden ser evaluadas por el diseño y funcionamiento de sus sistemas.
Esta distinción será central para el veredicto.

Posibles consecuencias legales y regulatorias
Si el jurado falla a favor de Kaley, podría otorgar:
Compensación por daños emocionales.
Indemnizaciones punitivas.
Un precedente legal para limitar la protección jurídica que han mantenido las tecnológicas durante años.
En consecuencia, el juicio contra Meta y YouTube por adicción digital infantil podría modificar la manera en que se regulan las redes sociales en Estados Unidos, especialmente en lo referente a la seguridad de menores en línea.
Además, su resultado podría influir en debates legislativos sobre responsabilidad algorítmica y diseño ético de plataformas digitales.
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