El gobierno de China manifestó su firme condena ante la reciente incautación de buques petroleros venezolanos por parte de Estados Unidos.
Según Pekín, estas acciones carecen del respaldo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y constituyen una violación directa a las normas del derecho internacional.
Lin Jian, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, subrayó que Venezuela posee la soberanía necesaria para establecer acuerdos de cooperación comercial con cualquier nación de forma independiente.
El funcionario afirmó que "la comunidad internacional comprende y apoya la posición de Caracas" en su esfuerzo por salvaguardar sus derechos e intereses legales frente a presiones externas. Por otro lado, la situación presenta una arista técnica desde el país del canal.
El canciller de Panamá, Javier Martínez-Achá, se pronunció sobre el caso del superpetrolero Centuries, de bandera panameña, el cual fue interceptado el pasado sábado.
De acuerdo con el diplomático, el navío incurrió en diversas faltas a la normativa marítima internacional mientras transportaba crudo venezolano.
Entre las irregularidades señaladas destacan la alteración de su nombre oficial y la desconexión deliberada de su geolocalizador, acciones que habrían motivado la intervención de las autoridades.














