El precio del oro alcanzó un máximo histórico de más de 4,000 dólares por onza este miércoles durante el comercio asiático, impulsado por una fuerte demanda de refugio seguro frente a la creciente incertidumbre política y económica mundial.
Según datos de Investing.com, el oro al contado subió un 0.6%, alcanzando los 4,010.84 dólares por onza, mientras que los futuros del oro para diciembre avanzaron un 0.7% hasta los 4,033.27 dólares por onza. El martes, los futuros ya habían superado por primera vez el umbral de los 4,000 dólares.
Factores globales que impulsan el repunte del oro
La escalada del metal precioso refleja el creciente nerviosismo de los inversionistas ante varios frentes de tensión:
Incertidumbre política en Estados Unidos, donde el cierre del gobierno ha entrado en su segunda semana sin señales de resolución.
Crisis política en Francia, tras la renuncia del primer ministro Sébastien Lecornu horas después de anunciar su gabinete.
Preocupaciones fiscales en Japón, donde la nueva líder del partido gobernante, Sanae Takaichi, propone una expansión fiscal agresiva que podría elevar el gasto público y frenar cualquier aumento en las tasas del Banco de Japón.
En Estados Unidos, el bloqueo político en el Congreso por la aprobación del presupuesto ha intensificado la demanda de activos refugio. Aunque históricamente un cierre del gobierno tiene un impacto limitado, la Casa Blanca advirtió que esta vez podría afectar la economía de forma significativa.

Expectativa por nuevos recortes de la Reserva Federal
Las apuestas por nuevos recortes en los tipos de interés por parte de la Reserva Federal (Fed) también fortalecieron la posición del oro. La publicación de actas de la reunión de septiembre y los próximos discursos de funcionarios de la Fed, incluido el del presidente Jerome Powell este jueves, centran la atención de los mercados.
El cierre del gobierno ha retrasado la difusión de datos económicos clave, por lo que los inversionistas se apoyan en reportes privados, particularmente del mercado laboral, que muestran un enfriamiento en el crecimiento del empleo.
Según el índice CME FedWatch, los mercados descuentan casi un 100% de probabilidad de que la Fed realice otro recorte de 25 puntos básicos a finales de octubre.

Oro, el refugio ante la volatilidad global
La combinación de factores geopolíticos, crisis fiscales y la expectativa de tasas más bajas ha reforzado al oro como activo refugio por excelencia. Ante los riesgos en los mercados de bonos y la incertidumbre en las principales economías, los inversionistas buscan protección en el metal precioso, cuyo valor histórico consolida su papel como termómetro del miedo financiero.
Analistas de Bloomberg Economics y Reuters coinciden en que, si persisten las tensiones globales y la política monetaria laxa, el oro podría mantenerse por encima de los 4,000 dólares durante el último trimestre del año.
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