El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, notificó al Congreso que el país ha entrado en una “guerra no internacional” contra los cárteles de la droga, cuyos miembros serán considerados desde ahora como “combatientes ilegales”.
Un memorándum confidencial, filtrado a varios medios y revelado por The New York Times, detalla que el Gobierno busca un nuevo marco legal para justificar operaciones militares contra grupos del narcotráfico en aguas internacionales.

Operativos militares en el Caribe dejan 17 muertos
En el último mes, fuerzas estadounidenses hundieron al menos tres embarcaciones en el Caribe, presuntamente dedicadas al tráfico de drogas. Los ataques dejaron 17 muertos, entre ellos once personas que Trump identificó como miembros del Tren de Aragua, organización venezolana designada como grupo terrorista extranjero.
Los operativos han despertado críticas en el Congreso, donde senadores demócratas cuestionan la legalidad de estas acciones militares sin autorización legislativa, invocando la ley de poderes de guerra.

Críticas legales y dudas sobre el marco de guerra
El memorándum sostiene que el enfrentamiento con los cárteles constituye un “conflicto armado no internacional”, lo que habilitaría al Gobierno a detener, juzgar en tribunales militares o atacar a los miembros de estas organizaciones.
Sin embargo, expertos como Geoffrey Corn, exasesor del Ejército, argumentan que los cárteles no cumplen con la definición de hostilidades armadas contra Estados Unidos, por lo que la clasificación resulta cuestionable desde el punto de vista del Derecho Internacional Humanitario.
El narcotráfico como amenaza de seguridad nacional
La Casa Blanca insiste en que los cárteles representan una amenaza directa a la seguridad nacional, vinculando el tráfico de drogas con la muerte de casi 100,000 estadounidenses al año por sobredosis, en su mayoría por consumo de fentanilo proveniente de México.
Trump también ha redoblado la presión contra el gobierno de Nicolás Maduro, a quien acusa de liderar redes criminales, y ha elevado a 50 millones de dólares la recompensa por su captura.

Debate político en Washington
El Pentágono no ha podido precisar qué grupos específicos han sido incluidos en la lista de organizaciones designadas como terroristas dentro de este conflicto. Legisladores consideran que el memorándum busca otorgar a Trump poderes de guerra extraordinarios sin pasar por la aprobación del Congreso.
La portavoz de la Casa Blanca, Anna Kelly, defendió las acciones afirmando que el presidente actuó en defensa del país “para proteger a Estados Unidos del veneno mortal que intentan llevar los cárteles a nuestras costas”.
Con información de El País
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