El plan del presidente Donald Trump de imponer un arancel del 100 por ciento a los medicamentos de marca y patentados podría elevar drásticamente los costos para las compañías que no tienen capacidad de fabricación en Estados Unidos. Esta medida aumentaría la presión sobre empresas que aún no han iniciado operaciones en territorio estadounidense, generando preocupación en el sector.
Los tratamientos más populares, desde inmunoterapias contra el cáncer hasta inyecciones para bajar de peso, podrían duplicar su precio si la construcción de plantas no comienza antes del 1 de octubre. Firmas como Novartis AG y Sanofi SA ya anunciaron grandes inversiones en el país, aunque no han aclarado el avance real de sus proyectos.

Expansión de plantas y cadenas de suministro en EE.UU.
Empresas como Merck & Co., Novo Nordisk A/S y Eli Lilly & Co. iniciaron proyectos en Delaware, Carolina del Norte y Texas desde 2023. Estas inversiones buscan consolidar las cadenas de suministro y garantizar la producción de fármacos para cáncer, diabetes e inmunología.
Por su parte, AbbVie informó que expandirá sus instalaciones en Illinois este otoño, con el objetivo de reforzar la fabricación de Imbruvica y Skyrizi, dos de sus medicamentos más exitosos.
De acuerdo con Bloomberg Intelligence, los aranceles afectarían aproximadamente 220 mil millones de dólares en importaciones farmacéuticas y elevarían la tasa arancelaria promedio en 3.3 puntos porcentuales. Sin embargo, persisten dudas sobre si los acuerdos comerciales vigentes, como el pactado con la Unión Europea, permitirán excepciones.
Impacto en Asia y reacción de los mercados
El impacto en Asia podría ser limitado. Según Macquarie Securities Ltd., los fabricantes japoneses, chinos y coreanos venden pocos medicamentos de marca en Estados Unidos. Aun así, las acciones de compañías como Chugai Pharmaceutical Co. y Daiichi Sankyo Co. cayeron en los mercados de Tokio, Seúl y Hong Kong tras el anuncio.
Mientras tanto, Shionogi & Co. evalúa trasladar a EE.UU. la producción de sus antibióticos contra infecciones resistentes. Por su parte, Fujifilm Holdings Corp., que inauguró recientemente una planta de biofabricación en Carolina del Norte, registró un alza bursátil del 5.2 por ciento en Tokio.

Exposición limitada de farmacéuticas chinas
Sólo un puñado de compañías chinas participa en el mercado estadounidense de medicamentos de marca, la mayoría en alianza con multinacionales. Una excepción es BeOne Medicines, con sede en Suiza, cuya terapia contra el cáncer Brukinsa se fabrica parcialmente en Estados Unidos.
No obstante, analistas de Morgan Stanley advierten que los nuevos aranceles podrían frenar los planes de expansión directa de las farmacéuticas chinas en el mercado estadounidense, añadiendo incertidumbre a sus estrategias de largo plazo.
Perspectivas de la industria
La política arancelaria de Trump podría desencadenar una carrera por la capacidad de producción en Estados Unidos, especialmente en instalaciones de contratistas que ofrecen servicios de investigación, desarrollo y biofabricación. El panorama refleja una reorganización global de la industria, en la que las empresas buscan adaptarse a un entorno más restrictivo para mantener competitividad y acceso al mercado estadounidense.
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